El hipo, esa molesta contracción involuntaria del diafragma que todos hemos experimentado, podría tener finalmente una solución respaldada por la ciencia.
El Dr. Stephen Stacey, médico de la Clínica Mayo en La Crosse, Wisconsin, asegura haber desarrollado una técnica de respiración quedemostró ser efectiva en todos los participantes de su estudio, según reportó CBS News.
¿Por qué ocurre el hipo y por qué es tan difícil estudiarlo?
Aunque es un fenómeno extremadamente común, el hipo sigue siendo un misterio en muchos aspectos. Según el Dr. Stacey, su prevalencia hizo que la ciencia lo pase por alto. "No sabemos con certeza cuán frecuente es, justamente porque es tan común que no fue objeto de muchos estudios", explicó.
El hipo se origina en el diafragma, un músculo esencial en la respiración que, al contraerse de forma inesperada, causa un cierre rápido de las cuerdas vocales, lo que produce el típico sonido que todos conocemos.
Curiosamente, este reflejo puede comenzar incluso en el útero, lo que sugiere que podría estar relacionado con el desarrollo del sistema nervioso y muscular del feto.
¿Qué métodos caseros existen para quitar el hipo?
A lo largo de los años, muchas personas recurrieron a remedios tradicionales, aunque con resultados variables:
Asustar al afectado: la idea es provocar una respuesta de contención de la respiración, elevando el dióxido de carbono en la sangre. Stacey cree que hay cierta lógica científica en esto, aunque no hay suficientes pruebas.
Colgarse boca abajo: algunas personas afirman que esta postura puede ayudar, pero no hay evidencia médica que lo respalde.
Beber agua sin respirar o en pequeños sorbos: este método tiene más fundamentos científicos. Al inducir una retención respiratoria y aumentar la acidez del cuerpo, podría calmar el diafragma.
¿Cuál es el nuevo método respiratorio propuesto por la ciencia?
La técnica descubierta por el Dr. Stacey se basa en controlar la respiración para estabilizar el diafragma. El procedimiento es sencillo y no requiere ningún equipo:
Inhalar profundamente, manteniendo la garganta abierta, como si se fuera a hablar.
Retener el aire durante 30 segundos, sin cerrar la garganta.
Exhalar lentamente, también con la garganta abierta.
El aspecto clave de esta técnica es no cerrar la garganta durante la respiración contenida. "Eso es lo más importante", subraya el especialista.
¿Por qué este hallazgo es tan significativo?
Uno de los principales desafíos al estudiar el hipo es que sus episodios son breves e impredecibles. Esto dificulta evaluarlo en un entorno clínico.
Sin embargo, el equipo del Dr. Stacey pudo estudiar pacientes que desarrollaron hipo espontáneamente durante su estancia en la clínica, lo que permitió probar la efectividad de la técnica.
Además, el médico mencionó otro posible remedio: beber un vaso de agua de un solo trago sin detenerse a respirar. Aunque esta técnica no fue el foco del estudio, algunos pacientes también reportaron buenos resultados.
¿Y si el hipo dura mucho tiempo?
En casos donde el hipo se prolonga por más de 48 horas, puede estar asociado a condiciones más serias, como enfermedades neurológicas, alteraciones metabólicas o trastornos del sistema nervioso central.
En estas situaciones, el hipo puede llegar a afectar gravemente la calidad de vida del paciente, por lo que es importante buscar atención médica.