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Cuando se alcanza la cincuentena o incluso un poco antes, resulta esencial modificar hábitos y establecer una vida saludable para lograr una mejora en el estado del cuerpo y la mente que no se podrá conseguir si se continúa en un camino inadecuado.

La búsqueda de la longevidad, la prevención de enfermedades y la obtención de una buena calidad de vida a partir de las cinco décadas se logra, sin duda, mediante una dieta equilibrada y la práctica regular de ejercicio, aun considerando las limitaciones físicas que comienzan a manifestarse con mayor frecuencia.

Los que conviene hacer sin falta a partir de los 50 años

  • Hacerse chequeos oncológicos.

A partir de los 50 años, el cáncer más común en los hombres es el de pulmón o de colon y en las mujeres es el de mama. Se recomienda realizar análisis con mayor frecuencia, cuidar la alimentación y eliminar factores de riesgo como el consumo de tabaco.

  • Dejar de fumar.

Este hábito perjudica gravemente la salud, tanto de quienes fuman como de aquellos que se convierten en fumadores pasivos.

  • Controlar la presión arterial.

Es fundamental revisar los niveles de presión arterial con mayor regularidad. Independientemente del resultado, se aconseja reducir el consumo de sal y de productos procesados que sean ricos en grasas saturadas, según la revista Best Life.

  • Priorizar el buen descanso.

Una adecuada cantidad de horas de sueño (mínimo 7) colabora en la prevención de enfermedades crónicas y en el mantenimiento de un estado de ánimo favorable durante el día.

  • Hay que ejercitar el cerebro.

La realización de actividades como crucigramas, ajedrez u otros juegos que fomenten el pensamiento y la interacción social puede prevenir el deterioro cognitivo.

  • Adoptar una buena postura.

El dolor de espalda tiende a aumentar con la edad y puede derivarse de una mala postura o de músculos abdominales débiles, según Neel Anand, especialista en cirugía ortopédica. Se aconseja centrarse en estas áreas específicas para mitigar las molestias presentes y futuras.

  • Calentar antes de hacer ejercicio.

Este aspecto ha sido importante siempre, pero adquiere mayor relevancia a partir de los 50 años, ya que los músculos requieren mejor adaptación y recuperación. Es recomendable realizar elongación y dedicar cinco minutos a algún ejercicio de baja intensidad antes de empezar el entrenamiento o la actividad deportiva elegida.

Las personas mayores de 50 deben adoptar estos hábitos para mejorar su salud. Fuente: Shutterstock
  • Tener una rutina de ejercicio fija.

Este hábito es beneficioso para mitigar los efectos del envejecimiento y prevenir enfermedades cardíacas y obesidad. Es fundamental comprender que no se debe “romperse” en el gimnasio como si se tuviera 20 años menos: debe existir una rutina que demande el esfuerzo necesario para que el cuerpo funcione correctamente, cumpliéndola de forma continua, como indican los especialistas de Best Life.

  • Hacer meditación.

Los ejercicios de respiración y meditación son de gran utilidad para el ritmo cardíaco, la salud vascular, la estimulación de las defensas y el bienestar emocional, según el médico estadounidense Ahskan Farhadi.

“Participar en actividades que demanden tanto esfuerzo físico como cognitivo puede inducir mejoras en la salud cerebral y en la gestión del estrés“, explica Ryan Glatt, especialista en neurociencia.