Historias de Garage

Trajo la idea del millón desde Israel a Buenos Aires y ya facturó $ 8,5 millones: qué es lo que hace

Inspirada por un sistema similar utilizado en ese país, la empresa Subilo por el balcón ofrece una solución simple en edificios

A los 52 años, Daniel Duer estaba en búsqueda de un giro laboral, necesitaba independizarse, correrse del negocio familiar. Desde chico siempre le gustaron las máquinas, los tractores y las grúas. Sin embargo, nunca imaginó que un viaje a Israel serviría de inspiración para lanzar su propio negocio: "Subilo por el balcón", un original sistema mecanizado de elevaciones único por fachada.

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"Estábamos de paseo con la familia en Israel cuando una mañana vi, en la obra de construcción de enfrente, una original grúa subiendo materiales. Me llamó la atención el tipo de grúa utilizada para subir y bajar objetos en aquel edificio", cuenta Daniel Duer, socio fundador de Subilo por el balcón.

De regreso en Buenos Aires, se puso a investigar si esa grúa, que lo había impresionado, existía en el país. Ninguna empresa la tenía. Para su sorpresa, descubrió que ese tipo de vehículo se usa mucho en mudanzas, para reemplazar el trabajo con sogas y poder subir muebles de forma segura por el balcón. Empezó a hacer cálculos sobre costos para importar la máquina y tiempo de recupero de la inversión.

Le contó el desarrollo y la originalidad del negocio a su íntimo amigo Ricardo Vidal Molina. "Estás un poco loco, pero con vos a cualquier lado, ¿dónde firmo?", respondió. Ya tenía un socio. Luego, le comunicó a su familia de su decisión de emprender, una vez que había encargado la máquina en la fábrica porque seguramente se irían a oponer, pensó. El proyecto ya estaba en marcha.

LA APUESTA

"Subí en poco tiempo y de forma segura objetos de mudanza y materiales pesados o frágiles. Sin utilizar soga u otro sistema antiguo e insegura. Somos únicos en el país", dice el slogan.

Para brindar este servicio no se necesita empleados directos, si cuenta con un socio, amigo de la secundaria, para repartirse el trabajo. Pero, según el servicio que se requiera, a veces se necesita personal extra para carga y descarga, por ejemplo, en una mudanza, o con algún elemento o mueble muy grande o pesado.

La inversión inicial fue alrededor de u$s 45.000, más los gastos de importación de la grúa. Dinero que salió de ahorros y algunos préstamos de amigos y familiares.

MERCADO DE LA MUDANZA

Es un nicho que tiene una temporada alta y otra baja, más allá del contexto del país. Entre septiembre y mediados de enero son los meses fuertes. También está la persona y/o familias que renuevan la casa, hacen reformas y tienen que subir el nuevo mobiliario, los pisos, las mesadas, etc., en cualquier época del año. Ahí entran ellos también.

Cada servicio se evalúa puntualmente, cada elevación es un desafío, todos los edificios son distintos y no hay dos servicios iguales. Se evalúa el frente del inmueble, se observa si hay árboles que molestan, si hay cables que impidan que la plataforma pueda correr sin problemas, sí son zonas muy concurridas de tráfico o personas.

En cuanto a ganancias, en 2021 facturó $ 8,5 millones y la facturación mensual es de $750.000. Sus principales clientes son: estudios de arquitectura, constructoras, carpinterías, marmolerías, fábricas de muebles y sillones, empresas que hacen impermeabilización de terrazas para subir los rollos de membrana, proveedoras de revestimientos para pisos y paredes, casas de decoración y sobre todo el cliente particular para desea subir o bajar desde una cinta caminadora, máquinas para hacer ejercicios, hasta impresoras de gran tamaño.

Subilo por el Balcón se propone franquiciar la marca de la mano de Estudio Canudas, con una inversión total de u$s 70.000 y un recupero a partir de los 18 meses.

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