Industria automotriz

Socios chinos de Macri producirán autos eléctricos en América del Sur

Caoa Chery producirá en Brasil fabricará en Brasil dos modelos híbridos a etanol: Tiggo 5x PRO y Tiggo 7 PRO. Socma, el grupo de la familia de Mauricio Macri, tiene la distribución de los productos de la marca china en la Argentina

La automotriz china Chery empezará a producir autos con motor flex-híbrido en Brasil. Su objetivo es que a fines de 2023 sean eléctricos todos los vehículos que la marca vende en Brasil, donde está presente a través de un joint venture con el grupo local Caoa.

La distribución de los vehículos de la marca en la Argentina está en manos de Chery Socma, sociedad entre el grupo Macri y la terminal asiática.

Caoa Chery fabricará sus híbridos a etanol en su planta de Anápolis, Goiania.  A partir de este mes, encamblará los modelos Tiggo 5x PRO Hybrid y Tiggo 7 PRO Hybrid. Será la segunda automotriz que produzca automóviles híbridos en América del Sur, detrás de Toyota, que fabrica las versiones a hidrógeno del sedán Corolla y el utilitario deportivo Corolla Cross.

Por lo pronto, este mes, Caoa Chery empezó a importar de China el iCar -EQ1, en su país-, un subcompacto 100% eléctrico. Es el auto eléctrico más barato de Brasil: 139.990 reales (unos u$s 27.200). En agosto, será el turno de un sedán: Arrizo 6 Pro Hybrid. Costará 159.990 reales (u$s 31.000). En diciembre, en tanto, llegará el Tiggo 8 PRO Plug-In Hybrid, de 269.990 reales (u$s 52.400).

Este portfolio eléctrico se completará con los híbridos fabricados en Brasil: Tiggo 5x PRO (169.990 reales; u$s 33.000) y Tiggo 7 PRO (199.990 reales; u$s 38.800).

En mayo, además, Caoa Chery anunció que cerrará hasta 2025 una fábrica en el interior de San Pablo para adaptarla a la producción de vehículos eléctricos.

Fundada en 1997, en la ciudad de Wuhu, Chery es una de las principales automotrices chinas. Lleva 19 años como la mayor exportadora de vehículos de su país: de las 961.000 que vendió en 2021, más de 250.000 fueron en el exterior. El Estado es su controlante y otro gigante automotor chino, la Shanghai Automotive Industry Corporation (SAIC), tiene el 20% de sus acciones. Aunque hoy es reconocida también por productos como el utilitario deportivo Tiggo, el modelo que la hizo famosa en el mundo fue el QQ, auto compacto por el que la surcoreana Daewoo (actual GM Corea) le inició un juicio, y perdió, en la que la acusó de haberle copiado su producto más exitoso en la región, el Spark.

A fines de 2007, constituyó un joint venture para aterrizar en la Argentina. Su socio fue Franco Macri, hombre que canalizó buena parte -por no decir la mayoría- de los negocios de China con la Argentina en la década K.

Chery Socma nació con un doble objetivo: la inserción de los productos de la marca asiática -la primera de ese país en vender sus autos en el mercado automotor local- y la construcción de una fábrica en la Argentina. 

Socma descartó una vieja planta de Sevel en Berazategui y coqueteó con el Chaco. Pero terminó inclinándose por Uruguay, donde ensambló los modelos QQ y Tiggo. Sin embargo, en mayo de 2015, por el derrumbe de ventas a la Argentina que significó el cepo al dólar del segundo gobierno de Cristina Fernández, la planta de Chery Socma bajó persianas del otro lado del Río de la Plata. En noviembre de 2017, además, Chery selló su acuerdo con Caoa en Brasil, lo que forzó a su filial argentina a reconvertir su negocio, a uno puramente de importación.

A inicios de este año, Sabino Vaca Narvaja, embajador argentino en China, anticipó que Chery planea construir una fábrica de autos eléctricos en Santa Fe. Adelantó que el anuncio se haría durante la gira que Alberto Fernández hizo en febrero al país asiático. Sin embargo, no hubo confirmación durante el tour presidencial.

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