

En esta noticia
El chalet construido sobre la terraza de un edificio del Microcentro porteño volvió a estar disponible en el mercado. Se trata del Chalet Díaz, ubicado en Sarmiento 1113, a metros de la avenida 9 de Julio y del Obelisco. La propiedad se ofrece junto con el edificio por un valor estimado de u$s 8 millones, según fuentes del sector.
La superficie total supera los 10.300 metros cuadrados, de los cuales unos 7500 m2 son aprovechables para uso comercial. El edificio está compuesto por nueve pisos de oficinas, subsuelo, planta baja con local, cocheras y tres ascensores, además del chalet ubicado en la terraza.
La vivienda fue construida en 1927 y se desarrolla en dos plantas y un altillo, con más de 200 metros cuadrados cubiertos. Está ubicada sobre la terraza de un edificio de nueve pisos que originalmente funcionó como sede de Muebles Díaz, una de las mueblerías más importantes de Buenos Aires durante buena parte del siglo XX.
Un chalet en altura
La casa fue mandada a construir por Rafael Díaz, inmigrante español y fundador del negocio. Díaz vivía en el conurbano bonaerense y decidió levantar la vivienda en altura para poder almorzar y dormir la siesta durante la jornada laboral, sin regresar a su casa. Nunca fue pensada como una residencia permanente.
En el interior, la vivienda conserva gran parte de sus elementos originales. Los pisos de pinotea, las antiguas arañas y los ventanales se mantienen desde la época de su construcción.
En las habitaciones todavía quedan algunos muebles de estilo que supieron vestir casas de familias acomodadas a comienzos del siglo pasado. Un viejo esquinero convive con escritorios y sillas más recientes, mientras que en uno de los ambientes se acumulan máquinas de escribir y otros objetos antiguos.

Desde la terraza, la vista se abre sobre la avenida 9 de Julio. A pocos metros se observan el Obelisco, la cúpula del Congreso y el Palacio Barolo. Cuando el chalet fue construido, la 9 de Julio todavía no había sido ensanchada y el Obelisco aún no existía. Recién en 1936, desde su casa de descanso, Díaz pudo ver cómo se levantaba el monumento, y un año después fue testigo de la inauguración del primer tramo de la avenida.
En los pisos inferiores del edificio funcionaba la mueblería. Cada nivel exhibía distintos estilos de mobiliario y el conjunto operaba como una tienda de gran escala. La actividad se mantuvo hasta 1985, cuando Muebles Díaz cerró definitivamente. A partir de entonces, el edificio se reconvirtió para uso de oficinas. Cada piso fue alquilado a distintas empresas, entre ellas Visa, Despegar y Abbott.
El chalet quedó fuera del circuito de alquiler. Con el paso del tiempo, fue utilizado de manera esporádica, incluso como estudio fotográfico y comedor de oficinas durante los años ’80. Desde esa misma vivienda funcionó LOK Radio Muebles Díaz, una emisora impulsada por el propio empresario como parte de la estrategia comercial del negocio. Más tarde, esa radio se transformó en Radio Rivadavia.
En 2014, el Chalet Díaz fue declarado Bien Integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, dentro de la categoría “Sitios o Lugares Históricos”. La protección patrimonial impide realizar modificaciones estructurales sin intervención del área de Cultura, aunque permite tareas de mantenimiento. La declaración alcanza exclusivamente al chalet y no al resto del edificio.
En 2021, El Cronista pudo acceder al interior del chalet y dialogó con Diego Sethson, bisnieto de Díaz, quien en ese momento señaló: “Estamos tratando de escuchar y salir a buscar nuevos negocios que se adapten a las necesidades actuales. Si alguna empresa quiere comprar el edificio, lo vamos a analizar”.
Al año siguiente, el chalet se abrió al público por primera vez en su historia, en el marco de un plan impulsado por la familia para poner en valor el inmueble y generar recursos para su mantenimiento. La iniciativa incluyó el alquiler del espacio para eventos culturales y gastronómicos, como catas de vino y actividades vinculadas al cine, además de la realización de propuestas inspiradas en la antigua Radio Díaz, que había funcionado en el edificio.
El proyecto contemplaba también el desarrollo de un espacio gastronómico y el aprovechamiento de las terrazas del edificio, con vistas al Obelisco y al centro porteño. Según explicó Sethson en ese momento, la apertura al público surgió como una alternativa frente a las dificultades para sostener el inmueble y preservar el patrimonio familiar.
Sin embargo, según fuentes cercanas al proyecto, ese esquema ya no está vigente. En la actualidad, el chalet no funciona como espacio para eventos corporativos, como se había planteado inicialmente. Hoy el inmueble se encuentra alquilado y se utiliza exclusivamente para reuniones privadas. Una vez concretada la venta, el inquilino dejará el lugar.
La comercialización actual está a cargo de Coldwell Banker SER. Cualquier proyecto futuro deberá respetar la condición patrimonial del chalet y adecuarse a las normas vigentes en materia de accesibilidad, seguridad y prevención de incendios.













