A casi seis meses de la quiebra de La Suipachense, la Justicia autorizó que una nueva sociedad tome el control operativo de la histórica láctea bonaerense.
El grupo inversor es Compañía Láctea Suipacha S.A., que podrá alquilar la planta, las maquinarias y las marcas de la empresa -Lacteos Conosur, La Suipachense con vos desde siempre, y La Suipachense- para reactivar la producción mientras continúa el proceso judicial.
Una vez que se celebre el contrato de alquiler entre la compañía y la sindicatura, y se realicen tanto tareas de mantenimiento de las instalaciones como las habilitaciones necesarias, la planta volverá a estar operativa.
En una primera etapa, y en los próximos meses, se proyecta la reincorporación de alrededor de 30 trabajadores (de un total aproximado de 140 empleados).
Asimismo, la nueva sociedad comenzará a operar con una producción diaria de 50.000 litros de leche y reactivará las líneas de leche y yogur, para progresivamente incorporar el resto de las líneas productivas, según confirmó a El Cronista Juan Luis Mancini, intendente de la municipalidad de Suipacha.
Crisis con historia
La Suipachense fue fundada como una cooperativa en 1947 en la localidad bonaerense de Suipacha. Antes de la quiebra, la firma estaba bajo el control del grupo venezolano Maralac, el mismo que manejaba Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA), también declarada en quiebra a fines del año pasado.
La empresa arrastraba una deuda de más de $ 8000 millones de cheques rechazados, a lo que se sumaban insumos impagos, deudas con productores y una actividad industrial paralizada por alrededor de seis meses.
En su mejor momento, llegó a procesar alrededor de 250.000 litros diarios, en tanto en el último tiempo lo hacía por apenas 40.000 litros. Los problemas de la láctea comenzaron cuando la cooperativa cambió de dueños e intentaron aumentar su producción y mercados.

En su último tiempo, tras las deudas acumuladas con proveedores y bancos, la compañía tenía líneas de producción paralizadas y no contaba con servicios básicos, como gas y electricidad. Ante la crítica situación, los empleados tomaron la fábrica.
Finalmente, sin capital ni posibilidades de financiamiento, la producción terminó por detenerse por completo y en noviembre del año pasado, el Juzgado en lo Civil y Comercial de Mercedes dispuso la liquidación completa de Lácteos Conosur, titular de la marca, al mismo tiempo que decretó su quiebra.
La disposición judicial no solo ordenó la entrega de bienes a la sindicatura, sino que le prohibió la salida del país al empresario venezolano y presidente de Maralac, Jorge Luis Borges León.
Ahora, Compañía Láctea Suipacha S.A. pondrá en marcha la empresa.
Constituida el 1° de abril de este año, su presidente es Pablo Gabriel Asci, también gerente general de Sudamericana de Lácteos S.A., una empresa santafesina que perteneció a La Mucca y al grupo francés Lactalis, dueño de la marca Parmalat que se retiró del mercado local en 2023. A comienzos del año pasado, Sudamericana de Lácteos S.A. fue vendida a Sergio Servio, dueño de Lácteos Servio, una empresa familiar con base en Villa María (Córdoba).















