Rizobacter, una de las compañías del grupo Bioceres Crops Solutions (BIOX), informó este viernes a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que inició negociaciones con sus acreedores financieros para restructurar su deuda y extender los plazos de pago.
La empresa señaló que se encuentra “en conversaciones con los tenedores” de sus obligaciones negociables (ON), en el marco del próximo vencimiento de capital e intereses previsto para el 10 de febrero, por un monto de u$s 3,8 millones.
De acuerdo con los términos de emisión, la firma cuenta con un período de gracia de hasta 30 días, plazo durante el cual buscará cerrar un acuerdo con los inversores y evitar un incumplimiento de sus obligaciones financieras.
Además, en junio de este año, Rizobacter deberá afrontar vencimientos por u$s 16,7 millones.
En ese contexto, la compañía apunta a formalizar un nuevo acuerdo mediante una solicitud de consentimiento, un mecanismo habitual en el mercado de capitales para modificar plazos o condiciones de pago, que requiere la aprobación de los tenedores. Según fuentes del mercado, “la negociación en esta primera etapa muestra una buena aceptación por parte de los bonistas”.
Cabe recordar que el año pasado Fix rebajó la calificación crediticia de Rizobacter, en un contexto de deterioro de sus métricas financieras y de su controlante, Bioceres, que atraviesa una crítica situación.
“La baja se sustenta en los elevados vencimientos que presenta la compañía durante el primer semestre de 2026 por un monto total de u$s 40 millones, de los cuales u$s 25 millones corresponden al mercado de capitales (u$s 20,5 millones en obligaciones negociables y u$s 4,8 millones en pagarés)”, establece el informe.
Qué pasa con Bioceres
La situación de Rizobacter se da en un contexto financiero complejo para su controlante, Bioceres Crop Solutions, que en los últimos meses enfrenta tensiones de liquidez y caída en sus indicadores financieros.
El 2 de febrero, sus acciones en Wall Street cotizaron por debajo de u$s 1 (llegó a valer u$s 6,55 por acción a comienzos de febrero de 2025, una caída de casi el 90 por ciento). Así, la compañía atraviesa una reconfiguración de su negocio.
A esto, se le sumó que el control de ProFarm Group, una de las compañías del grupo, pasó a manos de un conglomerado de acreedores tras la ejecución de garantías por u$s 55 millones.
BIOX es la firma argentina que desarrolló la semilla de trigo HB4. No se trata, sin embargo, de Bioceres S.A., su compañía fundadora, y firma que también atraviesa una dura situación financiera.
La firma que cotiza en la Bolsa de Nueva York nació como una escisión de aquel proyecto original y hoy funciona como un holding internacional enfocado en soluciones biotecnológicas para el agro, con operaciones en distintos países y un modelo de negocios que se basa en el desarrollo científico, producción de insumos biológicos y licenciamiento de tecnologías.
En contraste, Bioceres S.A. -la sociedad que dio origen al proyecto- quedó al margen de la estructura y parte del control de la compañía pasó a Moolec Science.
En enero, Bioceres S.A. se presentó en convocatoria de acreedores por una deuda de más de u$s 39 millones. La empresa cayó en default en julio de 2025, luego de no poder cumplir en los plazos previstos con el pago de pagarés bursátiles por más de u$s 5 millones.












