En esta noticia
Crown Point Energía, la petrolera del Grupo local ST, sale al mercado a buscar financiamiento para el desembarco operativo en los campos maduros de Chubut adquiridos el año pasado.
Fuentes de la compañía indicaron a El Cronista que hay buenas perspectivas en esas áreas y que el objetivo central es incrementar la producción, a partir de una mayor actividad sobre yacimientos que venían mostrando una caída sostenida de volumen.
La emisión se vincula de manera directa con la compra de las concesiones El Tordillo, La Tapera y Puesto Quiroga, concretada durante 2025 en la Cuenca del Golfo San Jorge. Se trata de bloques ubicados a unos 40 kilómetros de Comodoro Rivadavia, con infraestructura existente y una larga historia productiva, que habían sido operados durante años por YPF, Tecpetrol y Pampa Energía.
Esa transacción le permitió a Crown Point quedarse con el 95% de participación y el control operativo de las áreas. El traspaso incluyó no solo los yacimientos, sino también infraestructura asociada, como oleoductos, gasoductos y una participación en Terminales Marítimas Patagónicas (Termap), clave para la evacuación del crudo de la cuenca.
Según informó la empresa al concretarse la transacción, esos campos aportaban alrededor de 5000 barriles equivalentes por día, pero con una curva productiva en descenso. El plan de la compañía apunta a extender la vida útil de los yacimientos mediante trabajos de workover, optimización de pozos existentes y nuevas perforaciones, una estrategia habitual entre operadores independientes especializados en activos convencionales.
Vigencia extendida
Las concesiones transferidas cuentan con vigencia extendida y forman parte del esquema de áreas convencionales administradas por la provincia de Chubut. La provincia considera clave la continuidad de estos activos para mantener niveles de actividad y empleo en la cuenca.
La operación se inscribe en un proceso más amplio de reconfiguración del mapa petrolero en la Cuenca del Golfo San Jorge, donde las grandes operadoras vienen reduciendo exposición en activos convencionales para concentrar capital en Vaca Muerta. Ese movimiento abrió espacio para compañías de menor escala, con foco específico en recuperación secundaria, eficiencia operativa y gestión de campos maduros, un segmento que sigue aportando una porción relevante de la producción nacional.
La compra de las áreas demandó u$s 57,9 millones, con un esquema que combinó pago en efectivo y una contraprestación contingente. Parte de ese desembolso inicial se cubrió con financiamiento puente aportado por accionistas, mientras que la nueva emisión busca ahora darle respaldo financiero al plan de desarrollo y a la mayor intensidad operativa prevista en Chubut.
En ese marco se inscribe la obligación negociable Clase IX, por u$s 30 millones, con vencimiento en enero de 2029. El instrumento paga una tasa fija del 10,75% anual, se amortiza en 10 cuotas trimestrales iguales a partir de octubre de 2026 y cuenta con garantía especial, respaldada por los créditos provenientes de la venta de petróleo de las propias áreas adquiridas.
Con esta emisión, Crown Point apunta a consolidar su perfil como operador de campos maduros, en un contexto en el que las grandes petroleras reducen su exposición a activos convencionales y dejan espacio para jugadores enfocados en recuperación de producción y eficiencia operativa.