La diversidad, su valor para las empresas

El cambio de paradigma que venimos transitando reforzó el compromiso de las sociedades, desde sus distintos sectores, de perseguir un mundo mejor, más justo, más equitativo e inclusivo. Ese sentido debe guiar nuestro accionar y el recorrido del sector privado, quienes desde las distintas áreas de negocio, repiensan el estado de las cosas, apostando por generar los cambios que el mundo demanda. Ya no basta con los modelos de negocio tradicionales que hemos visto durante cientos de años. Además de asegurar el crecimiento económico, debemos facilitar el desarrollo de las personas y cuidar los ecosistemas naturales, procurando un equilibrio básico entre la naturaleza, las personas y la cultura de la sociedad en la que vivimos.

La adopción de una agenda de sustentabilidad en una organización nos permite gestionar los negocios basados en la diversidad y la inclusión, la perspectiva de género, el desarrollo de la comunidad, la integración responsable de la cadena de valor, un desempeño ambiental eficiente y la economía circular por nombrar algunas cuestiones centrales. El impacto que cada modelo organizacional genere debe confluir en una adopción de temas acorde que permita la maximización de impactos positivos, y la mitigación de aquellos negativos. Y viceversa. Un modelo organizacional debe ser pensado de tal modo que encuentre soluciones innovadoras a las problemáticas actuales a la vez que propicie el desarrollo económico.

En este marco, es significativo cómo la sociedad ha venido evolucionando para ganar en sensibilidad social y romper prejuicios, sesgos y estereotipos en nuestra vida cotidiana. Es necesario cuestionarnos, repensarnos, y escucharnos. Principalmente a aquellas identidades que son invisibilizadas y sus derechos vulnerados, como sucede, -lamentablemente- entre tantos otros grupos, con las personas del colectivo Travesti-Trans.

En un contexto en donde más del 70% nunca fue a una entrevista laboral luego de asumir su identidad de género, un 90% ha sido víctima de violencia y discriminación por su identidad de género y 35 años es la expectativa de vida, es imperioso tomar un rol activo en la generación de un contexto inclusivo.

Las empresas pueden crear nuevas oportunidades, revisar sus procesos y políticas, articular y aprender junto al sector público, la academia y sociedad civil, para implementar acciones y herramientas que favorezcan una cultura de cambio hacia el interior y para la sociedad en general. Las empresas que vean esta oportunidad de adoptar la diversidad como un factor competitivo que promueve la innovación, la creatividad y aporta a la propuesta de valor, podrán identificar en la diversidad, un verdadero negocio.

Un programa de inclusión laboral conlleva a renovar la mirada sobre las políticas de reclutamiento y selección, a rediseñar protocolos vigentes, a aprender y desaprender, a generar una comunidad de aprendizaje y escucha activa. Podemos y debemos promover y garantizar que todas las personas, independientemente de la interseccionalidad que las atraviese, tengan la oportunidad de acceder y desarrollarse en condiciones de igualdad y equidad. Debemos facilitar espacios de orientación, concientización y sensibilización, donde brindemos herramientas para que cada integrante de una organización pueda transmitir una cultura de diversidad y ser agente de cambio.

La innovación jamás se da en soledad. Ocurre cuando las personas trabajamos juntas, valorando nuestras individualidades. La mejor manera para que el mundo funcione es con todas adentro y con nadie afuera. En Newsan, la diversidad, la inclusión y el enfoque de género forman parte de nuestro ADN, de nuestra cultura y de nuestros valores. Las personas que forman parte de la empresa nos nutren aportando distintas miradas del mundo, de los negocios y de nuestras acciones.

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