La inteligencia artificial ya desembarcó en el mundo de la ciberseguridad y empezó a transformar la forma en la que se producen y se enfrentan los ataques. “Los atacantes también están usando la IA para perpetrar esos ataques, mucho más rápido, mucho más efectivo y eficiente”, explicó Hernando Castiglioni, director de ingeniería para Fortinet Argentina.
En ese contexto, el especialista remarcó que la defensa debe evolucionar al mismo ritmo. “La ciberdefensa tiene que estar a la altura y por eso utiliza IA para detectar patrones de amenaza, identificarlos rápidamente y mitigar algo que sería imposible para cualquier ser humano", sostuvo.
Según detalló, los riesgos son los mismos, pero la escala y la velocidad, no. “Cambió radicalmente la forma en la que estos riesgos se abordan, y la manera en la que la IA aceleró considerablemente la cantidad de formatos que se pueden ver hoy. Antes uno pensaba que existía un hacker desarrollando un ataque. Hoy no es un humano, es básicamente un robot”, afirmó. Y analizó: “En el futuro la batalla va a ser máquina contra máquina, va a ser IA contra otra IA".
El impacto también se traslada al negocio. Si bien el costo que cada compañía tendría que pagar por un ciberataque depende de su actividad, su inclusión tecnológica y su tamaño, el crecimiento de estos ataques se da en un contexto en el que las firmas tienen cada vez más operaciones digitales. Por esta razón, según el ejecutivo, una interrupción puede afectar la reputación y la facturación. “Si hay un corte en la operación, puede haber impacto en la operación diaria y en la facturación, y eso tiene un costo monetario”, advirtió.
Una carrera que ya no es humana
El impacto también se traslada al negocio. Si bien el costo que cada compañía tendría que pagar por un ciberataque depende de su actividad, su inclusión tecnológica y su tamaño, el crecimiento de estos ataques se da en un contexto en el que las firmas tienen cada vez más operaciones digitales. Por esta razón, según el ejecutivo, una interrupción puede afectar la reputación y la facturación. “Si hay un corte en la operación, puede haber impacto en la operación diaria y en la facturación, y eso tiene un costo monetario”, advirtió.










