Exportaciones

Esta bodega pionera del valle de Uco quiere conquistar el segmento de vino superprémium de los Estados Unidos

Con presencia en el país del norte hace 10 años, un referente argentino de la producción de vinos con certificación orgánica ahora lanzará una etiqueta que se ubicará entre los u$s 50 y los u$s 100 la botella

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En 1997, Jean Bousquet se enamoró de Gualtallary, en el valle de Uco y, pese a la incredulidad de los lugareños, vio que allí se podía empezar a cultivar vides. Decidido a hacer realidad su sueño, compró 400 hectáreas de arena y piedra y empezó a construir su bodega. Para fundar Domaine Bousquet, el emprendedor vendió todo lo que tenía en su Carcassone natal, en el sur de Francia.

Lo primero que hizo fue hacer un pozo para poder proveerse de agua y, un año después, comenzó con la plantación de viñedos con certificación orgánica. Para acceder a su finca, sólo había una ruta de tierra y, para todos los demás, lo que Bousquet estaba haciendo era poco menos que una locura.

Sin embargo, cuando en 2005 llegó la primera añada de vinos, el esfuerzo tuvo su recompensa. El terruño era excepcional para la producción de vinos de alta gama y esa primera cosecha tuvo una gran recepción en Europa, especialmente, en los países escandinavos.

Desde 2011, la bodega está en manos de la hija del fundador, Anne, y de su marido, Labid Al Ameri. Con un fuerte foco en el mercado de exportación, Domaine Bousquet produce entre 350.000 y 400.000 cajas de 12 botellas al año, que se dirigen en un 90% a los Estados Unidos y a Europa.

Construcción de marca

"Llevamos ya 10 años de construir la marca Gualtallary y Valle de Uco en estos mercados. Los vinos que se producen allí ya son reconocidos por su calidad, así que ahora creo que estamos listos para dar el próximo paso", explicó Anne Bousquet, CEO de Domaine Bousquet, durante un encuentro con un grupo de periodistas.

Ese desafío que tiene por delante, agregó la empresaria, es tratar de conquistar el mercado superprémium de los Estados Unidos. Para ello, está ya elaborando una nueva línea que se posicionará por encima de su actual tope de gama, Ameri. La etiqueta, que aún no tiene nombre, se ubicará en el rango de precios que va de los u$s 50 a u$s 100 en góndola.

Anne Bousquet, dueña y CEO de Domaine Bousquet

Una de las ventajas para alcanzar este objetivo es que, desde hace unos años, la empresa hizo una integración vertical de su negocio importador en el país del norte. La firma tiene su propia importadora, lo que le permite tener una relación directa con los distribuidores y más injerencia en las acciones de promoción de sus propias etiquetas.

"Gracias a este modelo de negocios, nosotros sabemos bien dónde se venden nuestros vinos. En los Estados Unidos, entre el 70% y el 80% de nuestras botellas se despachan en vinotecas y otros retailers. Ahora, tenemos que educar al consumidor para que sepa que la Argentina es mucho más que malbec y, para eso, tener una relación con los distribuidores es clave", agregó.

A tope

La bodega hoy está trabajando a su tope de capacidad y, para alcanzar la producción, compra entre el 40% y el 50% de la uva que utiliza a productores locales. Por eso, todavía está demorando un desembarco con más fuerza en China, que supondría una ampliación que aún no está en proyecto.

Bousquet destacó que en el primer trimestre de este año hubo una importante reducción de sus márgenes, a raíz del precio del dólar. El sector vitivinícola recibe alrededor de $ 900 por dólar exportado desde principios de año y tuvo que hacer frente a un importante aumento de costos.

Domaine Bousquet es una bodega pionera en Gualtallary

"Tenemos que trabajar muy fuerte para eficientizar los costos porque no hay una devaluación a la vista. Hay que ver dónde está la grasa y cortarla, que es un ejercicio que deberíamos hacer de todos modos", señaló Bousquet.

La empresaria añadió que ahora están esperando que baje la inflación para poder tener más aire. Así, y con una baja en las tasas de interés, sería posible acceder a líneas de crédito más baratas para hacer inversiones en tecnología.

"Si hoy nos ponen a competir contra el valle de Napa estamos en desigualdad de condiciones, porque en la Argentina hoy no tenemos la misma tecnología y no podemos alcanzar sus niveles de productividad", destacó.

Sustentables

Lograr eficiencia es, además, clave para la compañía, que desde sus inicios se alineó con el camino de la sustentabilidad en los negocios. La bodega tiene certificación orgánica desde su primera cosecha en 2005 y fue la cuarta del mundo -y la primera fuera de los Estados Unidos- en obtener el estatus Certificación Orgánica Regenerativa. Además, es una empresa B desde 2022.

Este año, Domaine Bousquet publicó su primer reporte de sustentabilidad en el que se destacan logros como : el reciclaje del 96,8 % de los residuos y el 74 % de la superficie bajo riego por goteo. Además, con el lanzamiento de su línea Virgen Vineyards en 2021, se convirtió en la primera bodega fuera de los Estados Unidos en obtener la certificación USDA como vino orgánico sin sulfitos agregados.

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