Tecpetrol, la empresa petrolera del Grupo Techint, desarrolla en Los Toldos II Este el proyecto con el que prevé producir hasta 70.000 barriles diarios de petróleo a partir de 2027. El desarrollo demandará una inversión de u$s 2400 millones y se encuentra a la espera de la aprobación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El proyecto está ubicado a unos 30 kilómetros de Rincón de los Sauces y es operada por la compañía junto con Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), que participa con el 10%. Actualmente, Tecpetrol trabaja con tres equipos de perforación y ya superó los 12 pozos perforados.
Tras el desarrollo de Fortín de Piedra, donde lleva invertidos más de u$s 3500 millones desde 2017 y produce cerca del 20% del gas que consume la Argentina, la empresa del Grupo Techint avanzó sobre el shale oil con dos bloques productores: Puesto Parada y Los Toldos II Este. Entre ambos, proyecta acercarse a una producción de 100.000 barriles diarios.
El nuevo proyecto petrolero
La presentación realizada junto con la provincial GyP ante el RIGI a principios de año prevé una inversión inicial de u$s 2400 millones hasta 2028. El desarrollo incluye la perforación de alrededor de 400 pozos y la puesta en marcha de dos módulos de producción de 35.000 barriles diarios cada uno. El primero entraría en operación durante el primer trimestre de 2027 y el segundo algunos meses después.
Según explicaron desde la compañía durante una recorrida por Neuquén, Los Toldos II Este tiene una superficie de 78 kilómetros cuadrados y representa aproximadamente un tercio de Fortín de Piedra. Sin embargo, presenta una mayor cantidad de niveles productivos.
La zona donde se desarrolla el proyecto está vinculada históricamente a la actividad convencional y en los últimos años comenzó a sumar nuevos desarrollos no convencionales.
Actualmente, la empresa opera con tres rigs, como se conoce en la industria a los equipos de perforación. Dentro de la compañía reconocen que todavía se encuentran en una etapa temprana.
“Sabemos muy poco de la productividad de los pozos. Estamos en una etapa de exploración”, explicaron durante la visita.
El proyecto contempla, además, la construcción de instalaciones de superficie, plantas de tratamiento, sistemas de agua, oleoductos y gasoductos.
El timing con VMOS
El crecimiento de la producción también está ligado al avance de Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el proyecto impulsado por YPF junto con Pan American Energy, Vista, Pampa Energía, Chevron, Shell y Pluspetrol.
Tecpetrol ya reservó capacidad en el sistema, que permitirá transportar petróleo desde Neuquén hasta Punta Colorada, en Río Negro, donde se construye una terminal marítima para exportación.
La obra, que demandará una inversión cercana a los u$s 3000 millones y fue el primer proyecto hidrocarburífero en adherir al RIGI, contempla un oleoducto de 437 kilómetros entre Allen y Punta Colorada y una terminal de exportación con tanques de almacenamiento y monoboyas para la carga de buques.
La primera etapa tendrá una capacidad superior a los 180.000 barriles diarios y su puesta en marcha está prevista para fines de 2026.
En una segunda etapa, el sistema podrá ampliarse hasta los 550.000 barriles por día, en línea con el crecimiento esperado de la producción en Vaca Muerta. En ese caso, demandará una mayor inversión.
El cambio de Tecpetrol
Fortín de Piedra continúa siendo el principal activo de Tecpetrol. Desde el inicio de su desarrollo, la compañía lleva invertidos más de u$s 3500 millones y el área ya alcanzó un trillón de pies cúbicos de gas producido (1 TCF), volumen equivalente al consumo residencial argentino durante tres años.
Durante el último invierno, el yacimiento llegó a producir 25 millones de metros cúbicos diarios y actualmente aporta cerca del 20% del gas que consume la Argentina.
Los años de actividad también permitieron reducir los tiempos de perforación. Un pozo que en los primeros años demandaba alrededor de 35 días hoy puede completarse en unos 16 días.
Argentina todavía necesita importar gas durante los meses de invierno. Eso es porque no cuenta con la infraestructura para transportar el gas de Vaca Muerta a Buenos Aires.
Sin embargo, las épocas en que el país tenía un déficit energético crónico quedaron atrás, y ahora Argentina anota récords de superávits en su balanza.