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"Miramos a 7 u 8 años y vemos que se viene una buena época en la Argentina"

Dirk Donath nació en Estados Unidos pero vivió 15 años en la Argentina. Tiene tres hijos y está al frente del fondo común L Catterton que concentra inversiones por u$s 14.000 millones en empresas de consumo masivo a nivel mundial. 

Dirk Donath es palabra autorizada para hablar de consumo. Nació en Estados Unidos, pero en la Argentina no es un desconocido en el mundo de los negocios y tampoco lo es para el Gobierno. Ahora es el Managing Partner del fondo L Catterton, que lleva invertidos u$s 14.000 millones en el mundo y que tiene como socios a Louis Vuitton Moet Hennessy (LVMH) y al Grupo Arnault. Antes vivió 15 años en Buenos Aires, donde fue ejecutivo de McKinsey, consultora donde conoció a los actuales vicejefes de Gabinete, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. Pero hay más: con Quintana participó de la formación del fondo Pegasus (Musimundo, Freddo) y además, fundó Farmacity.

Su última inversión es la primera de L Catterton en la Argentina. La semana pasada, el fondo comunicó oficialmente su entrada en Rapsodia, la marca de ropa cuyo principal accionista es Francisco de Narváez, titular también de El Cronista Comercial S.A.

Sonriente, optimista y amable recibe a este diario en una oficina del microcentro porteño. Habla de todo pero no desenfoca.

–¿El consumidor argentino es diferente al resto?
–El consumidor quiere pagar menos. Consumidor americano, argentino, chileno. Hay ciertos productos por los cuales queremos pagar lo menos posible. Pero después está la otra parte del consumidor que está dispuesto a pagar más porque un producto lo hace sentir bien. La falencia estaba en creer que eran dos consumidores diferentes. Los consumidores somos bipolares. Por ciertos productos vamos a gastar y mucho, al tiempo que para otros productos vamos a pagar lo menos posible. Todos gastamos. Hay consumidos de clase media o media baja que en la última cosa que dejan de gastar es en belleza. Y hay gente que gasta más en sus perros que en sus propios hijos.

–¿Por qué L Catterton elige la Argentina y por qué Rapsodia?
–Nosotros siempre decimos que más que elegir un país elegimos una categoría. Vemos que hay un público con más acceso a bienes. Los próximos meses pueden ser no tan tranquilos, pero nosotros miramos a 7 u 8 años. Y ahí vemos muy favorable el consumo de la clase media. Viene una buena época en la Argentina. Nosotros elegimos pocas compañías, ponemos muchos recursos, mucho compromiso y hemos decidido invertir en el país. Y repito que lo que elegimos es una categoría. Indumentaria es una de ellas. Tenemos Pepe Jeans, por ejemplo. Dentro de Latinoamérica hay muy pocas marcas de extensión internacional o regional. Rapsodia tiene presencia internacional, es una marca exitosa, creativa, innovadora, con cierta escala, con 18 años y con un potencial muy importante.

–¿Ahora se asociaron, pero la idea es ser el accionista principal de Rapsodia?
–Nosotros no buscamos comprar compañías, buscamos asociarnos en proyectos de crecimiento. Tenemos 27 años de vida y nuestro ADN es el consumo masivo. No nos interesan los activos maduros. El caso de Rapsodia es una asociación para crecer, en el mercado local y en el exterior. Chile, Colombia y México son prioridades y queda como tema pendiente Brasil. Y vemos en un futuro internacionalizar Rapsodia más allá de esos países. Nosotros vemos potencial de extender la marca más allá de su rubro y que se convierta en un estilo de vida. Que el consumidor identifique la marca con un estilo de vida. Es decir, extender la marca a otros rubros como accesorios, decoración etc.

–¿Cuánto invirtieron en Rapsodia?
–No decimos los números de la inversión, pero para tener un contexto podemos decir que siempre invertimos entre u$s 40 millones y u$s 75 millones en la región. La inversión es todo capital. Ninguno de los accionistas se lleva plata por la inversión. El grupo de Narváez va a ser el principal accionista, segundo L Catterton y luego los otros socios. En sus 27 años L
Catterton invirtió en 175 compañías, tenemos mucha experiencia en logística, merchandising, conocimiento, etc. Nuestro objetivo no es comprar barato, es agregarle valor.

–Los analistas, en su gran mayoría, consideran que la Argentina es cara y que el Gobierno no devaluará, que la inflación es difícil de combatir, que se viene un año electoral...
–Nosotros tenemos una visión de mediano largo plazo. No miramos las cosas a cinco o seis meses. Nuestro horizonte es 2022, 2023.
–¿Nada le preocupa?
–Cosas que me preocupan hay muchas, pero ninguna me quita el sueño. Yo tengo 3 chicos que me quitan el sueño (risas). A largo plazo el tipo de cambio se balancea. Hoy la Argentina es cara pero no es una preocupación para nosotros. En Buenos Aires los costos son altos, pero para lo que es la compañía en sus operaciones, podemos manejar y gestionar esos temas.

Estados Unidos

–¿Por qué en varios shoppings de EE.UU. se puede comprar ropa mucho más barata que en la Argentina?
–La mayoría de los shoppings en EE.UU. están sufriendo muchísimo. Por eso hay ofertas brutales. El consumo está cambiando porque tenés el comercio electrónico y una competencia muy importante. No solo por las compras por Internet, hoy el consumidor tiene muchas herramientas a mano.
–

¿Las amenazas del presidente Donald Trump y los escraches a las empresas pueden ser efectivas para que los consumidores estadounidenses elijan otra marca?
–Las amenazas de trump no las comparto. Eso de amenazar desde la Casa Blanca. Pero esto no va a pasar. Si hay un 51% que votó a Trump, hay un 49% que no lo hizo.
–

¿En la Argentina se gana más que en EE.UU.?
–Hay casos en la Argentina que una tienda de ropa gana más aquí que en Estados Unidos. Pero hay casos, no significa que esto sea una regla general.