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Los Werthein fusionan su bodega para expandirse en el negocio de vinos de alta gama

Riglos se unió a la marca de la familia Hernández Toso para ganar escala, sinergias y crecer en el país y el exterior. Ofrecerán vinos de alta gama, que van de $ 70 a $ 600

Los Werthein fusionan su bodega para expandirse en el negocio de vinos de alta gama

Para sumar sinergias y poder crecer en un contexto muy competitivo, las bodegas boutique Huarpe Wines y Riglos anunciaron su fusión.

Huarpe pertenece a los hermanos Hernández Toso, muy conocidos en la industria, mientras que Riglos es la bodega de alta gama del grupo Werthein.

La operación, por un importe que prefirieron no revelar, da como resultado una bodega con dos fincas en zonas de Mendoza de alta calidad, como Gualtallary y Agrelo, con una oferta de vinos más completa, en diferentes segmentos de precio, y mayor escala para enfrentar costos crecientes y para aumentar exportaciones.

La nueva empresa, que apunta a ser uno de los proyectos más relevantes en alta gama del país, conservará todas las marcas de ambas bodegas. Pertenece a los hermanos Maximiliano y José Hernández Toso (con el 45%); la alemana Christiane Usbeck (el 25%) y los Werthein (con el 30%), según precisó Darío Werthein, presidente de Bodegas Riglos, a El Cronista.

"Ellos trabajan otras líneas de precios en los que nosotros no estamos; nuestros productos son complementarios. De esta manera, podemos usar la capacidad de la bodega al 100%. Logramos sintetizar los costos y multiplicar las ventas, con esfuerzos comerciales conjuntos en el mercado interno y en el exterior", explicó Werthein.

Mientras Riglos trabaja con marcas como Riglos Gran Corte, Gran Cabernet Sauvignon, Riglos Gran Cabernet Franc y Riglos Gran Malbec, a valores de $ 400 a $ 600 al público, Huarpe elabora y vende las etiquetas Huarpe, Lancatay, Taymente y Guayquil, a partir de los $ 70. Ambos venden principalmente en vinotecas y restaurantes, pero están más enfocados en el exterior. De hecho, Riglos exporta el 70% de su producción.

"Entre las dos bodegas, esperamos aumentar casi un 50% nuestra producción para 2017, hasta 500.000 botellas. Riglos producía unas 80.000 botellas al año", precisó Werthein.

La capacidad actual es de 500.000 botellas, pero prevén sumar más tanques de acero para ampliar la producción.

"La idea es atacar todos los mercados juntos. Vamos a vender todas las marcas, complementando los mercados en los que estaba cada bodega y sumar marcas donde no se vendían", comentó el presidente de Riglos.

Las empresas ya elaboraron la vendimia pasada en forma conjunta, bajo la dirección del enólogo José Hernández Toso, uno de los socios de la bodega, que además estará a cargo de los vinos de la empresa conjunta.

"Nos pareció una muy buena manera para crecer y poder ser más exitosos. El mercado local es muy atractivo, y a nivel internacional la Argentina vende bien, el vino puede ayudar al reconocimiento de la marca país Argentina. La vitivinicultura no es un negocio para el corto plazo, sino a mediano y largo plazo", dijo Werthein.

"La devaluación benefició un poco a la exportación, pero tener una operación conjunta sintetiza costos y permite tener capacidad para poder invertir y crecer", explicó Werthein, que formará parte del directorio de la empresa conjunta, junto a su socio en Riglos, Fabián Suffern, los hermanos Hernández Toso y la socia alemana Usbeck.

Huarpe Wines, creada en 2003, es de los hermanos Hernández Toso; tiene una finca de 21 ha. en Agrelo, Luján de Cuyo.

Riglos, en tanto, nació en 2004; tiene 72 ha. en Gualtallary, Tupungato y pertenece al grupo Werthein.