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Poner una hoja de laurel junto a la harina o el arroz es un truco casero que suele recomendarse para mantener alejados a determinados insectos de los alimentos almacenados. La explicación está relacionada con los compuestos volátiles presentes en las hojas de Laurus nobilis, la especie de laurel utilizada habitualmente como condimento.

La práctica también tiene un antecedente en la investigación científica. Un estudio realizado en laboratorio encontró que las hojas de laurel presentaron un efecto repelente frente a adultos de Tribolium castaneum, un insecto que puede encontrarse en productos almacenados como la harina de trigo.

La investigación que encontró un efecto repelente del laurel

El antecedente científico más directo es el trabajo de Nora Saim y Clifton E. Meloan, publicado en 1986 en Journal of Stored Products Research. El artículo se tituló “Compounds from leaves of bay (Laurus nobilis L.) as repellents for Tribolium castaneum (Herbst) when added to wheat flour”.

Los investigadores analizaron 15 compuestos volátiles presentes en hojas de laurel y en hojas trituradas para comprobar su capacidad de actuar como repelentes frente a ejemplares adultos de Tribolium castaneum cuando se incorporaban a harina de trigo.

El resultado fue que las hojas de laurel mostraron propiedades repelentes frente a este insecto en las condiciones experimentales utilizadas. El mismo estudio también encontró actividad repelente de tres compuestos concretos —benzaldehído, piperidina y geraniol— cuando estaban presentes a una concentración de 50 partes por millón.

¿Por qué recomiendan poner laurel en la harina o el arroz?

La explicación se relaciona con los compuestos volátiles que contienen las hojas de laurel. Algunos de ellos pueden influir en el comportamiento de determinados insectos y hacer que eviten el material tratado.

Además, investigaciones posteriores analizaron específicamente los aceites esenciales de Laurus nobilis. Un trabajo publicado en 2012 estudió aceites obtenidos de hojas de laurel procedentes de Túnez, Argelia y Marruecos y encontró efectos repelentes y tóxicos frente a adultos de Tribolium castaneum y Rhyzopertha dominica.

Ese segundo estudio aporta evidencia posterior sobre la actividad de los productos derivados del laurel, pero hay una diferencia importante: analizó aceites esenciales, no simplemente una hoja colocada dentro de un paquete de arroz o harina.

El resultado del estudio fue que las hojas de laurel mostraron propiedades repelentes frente a un insecto en las condiciones experimentales utilizadas. (Representación creada con IA)
El resultado del estudio fue que las hojas de laurel mostraron propiedades repelentes frente a un insecto en las condiciones experimentales utilizadas. (Representación creada con IA)ChatGPT

Cómo usar una hoja de laurel en los alimentos almacenados

Si se quiere probar este método como medida complementaria, se puede colocar una hoja de laurel seca dentro del recipiente en el que se almacena harina, arroz u otro alimento seco.

No existe, a partir del estudio de Saim y Meloan, una cantidad universal de hojas ni un tiempo determinado durante el cual una hoja pueda proteger un alimento en una despensa doméstica.

Por esa razón, el laurel puede considerarse un recurso casero cuyo posible efecto repelente tiene respaldo experimental frente a determinados insectos.

Qué hacer si ya hay insectos en la harina o el arroz

Lo recomendable es separar el producto afectado y revisar los alimentos secos que estaban almacenados cerca.

También conviene limpiar el lugar donde se guardan los alimentos y conservar la harina, el arroz, los cereales y otros productos secos en recipientes bien cerrados.

La evidencia científica disponible sobre Laurus nobilis muestra que sus hojas y sus aceites esenciales pueden presentar actividad frente a determinados insectos de productos almacenados, pero los resultados dependen de la especie estudiada, el producto de la planta utilizado y las condiciones del experimento. El estudio de Saim y Meloan de 1986 es, en particular, evidencia de un efecto repelente frente a Tribolium castaneum en harina de trigo, no una demostración de que una hoja de laurel proteja por sí sola cualquier alimento almacenado.