

Las hojas de laurel son habituales en la cocina por su uso gastronómico, pero también existe la costumbre de colocarlas dentro de cajones y alacenas con el objetivo de aprovechar su aroma y mantener alejados algunos insectos.
La explicación detrás de esta práctica está relacionada con los compuestos aromáticos presentes en Laurus nobilis. Investigaciones realizadas sobre su aceite esencial encontraron actividad repelente frente a determinados insectos asociados con alimentos almacenados, como algunos escarabajos y polillas.
¿Para qué sirve poner hojas de laurel en los cajones?
El uso doméstico del laurel se basa principalmente en su aroma intenso, generado por distintos compuestos volátiles presentes en sus hojas. Entre ellos se encuentra el 1,8-cineol, uno de los componentes principales identificados en el aceite esencial de esta planta.
Por eso, algunas personas distribuyen hojas secas en cajones, despensas o sectores donde guardan alimentos secos como una alternativa aromática.
Los estudios científicos permiten sostener que determinados componentes concentrados del laurel presentan propiedades repelentes frente a algunas especies. Lo que no puede asegurarse es que unas pocas hojas secas sean suficientes para evitar que aparezcan insectos o eliminar los que ya están instalados.
Cómo colocar hojas de laurel en los cajones de la cocina
La práctica es sencilla, se pueden colocar hojas de laurel secas y enteras en los rincones de los cajones o de la alacena, procurando mantenerlas separadas de alimentos que puedan absorber su aroma.

También conviene revisar periódicamente su estado y retirarlas cuando estén deterioradas o hayan perdido gran parte de su olor. No existe, sin embargo, una frecuencia científicamente establecida para cambiarlas con fines repelentes.
En caso de encontrar polillas, pequeños escarabajos, larvas o alimentos contaminados, el laurel no debe utilizarse como única solución. La recomendación para las plagas de despensa es identificar y retirar los productos infestados y revisar los demás alimentos susceptibles de estar afectados.









