La startup de renta de autos Drivana se basa en la economía colaborativa (peer-to-peer) para conectar a propietarios de autos particulares con personas que requieren movilidad. En un país donde se calcula que existen más de 30 millones de automóviles estacionados la mayor parte del tiempo, la plataforma transforma activos subutilizados en fuentes de ingresos recurrentes.
“La idea de Drivana para muchos podrá sonar sumamente simple o lógica: un Airbnb pero para autos. Siempre digo que la idea es el 5%, pero la ejecución es el otro 95%”, enfatiza Edson Arteaga, fundador y CEO de la startup mexicana en entrevista con El Cronista.
Bajo el esquema de Drivana, los dueños de los vehículos, denominados anfitriones, pueden establecer sus propias reglas de disponibilidad y puntos de entrega, generando en promedio entre MXN $ 12,000 y 15,000 pesos mensuales por unidad. Este modelo ha permitido el surgimiento de microemprendedores que han escalado sus flotillas independientes a cuatro o cinco vehículos dentro del sistema, asegura el emprendedor.
Drivana retiene un porcentaje que va del 10% al 30% de comisión sobre el valor total de cada transacción o reserva realizada a través de la aplicación.
Actualmente, Drivana cuenta con más de 4,500 autos registrados en más de 250 modelos distintos y opera en ciudades clave como Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Mérida y Cancún.
No se trata sólo de conectar a personas que buscan rentar un auto con propietarios que tienen autos estacionados en el garaje; Drivana también quiere cambiar la experiencia tradicional de rentar un automóvil, que se ha caracterizado históricamente por ser un proceso engorroso y financieramente excluyente.
“Rentar un auto en México y en todo el mundo es una verdadera pesadilla (...). El diseño está pensado no necesariamente para servir mejor, sino para generar más dinero para las empresas”, señala Arteaga.
Las exigencias de las arrendadoras convencionales —que suelen requerir tarjetas de crédito obligatorias con retenciones o líneas disponibles que van desde los MXN $50,000 hasta superar los 120,000 pesos— dejan fuera a la gran mayoría de la población del país.
Por eso, la startup mexicana ha desarrollado un modelo impulsado por Inteligencia Artificial (IA) que elimina esta barrera de entrada y permite el acceso a la renta de un auto sin depender de la bancarización tradicional.
“El hecho de que no tengas una tarjeta de crédito no quiere decir que no seas una persona confiable. Evaluamos perfiles mediante inteligencia artificial sin tener esa restricción”, resalta el emprendedor.
A través de tecnología propia desarrollada en el país, la plataforma analiza más de 350 variables y puntos de verificación para determinar el perfil de riesgo de cada usuario al registrar su identificación y licencia de conducir.
Este filtrado inteligente permite otorgar condiciones de renta más flexibles y transparentes, garantizando al mismo tiempo la seguridad de las transacciones sin recurrir a depósitos ni cobros ocultos en el mostrador.
La expansión hacia Colombia y Chile
El crecimiento de la startup se refleja en una aceleración constante de su tracción operativa. Tras haber iniciado en 2023 con solo cinco autos y una lista de espera de 50 personas, hoy la plataforma supera los 35,000 usuarios y ha duplicado sus operaciones año con año, presume Arteaga.
Hasta la fecha, Drivana ha levantado u$s 1.2 millones de dólares en capital de riesgo, contando con la participación de fondos y aliados estratégicos como Grupo Flecha Amarilla y Movtech Capital, el brazo de corporate venture capital de la empresa de telemetría y rastreo GPS Encontrack.
Con la mirada puesta en el mediano plazo, la empresa se prepara para salir a levantar una nueva ronda de capital que consolidará su presencia en más ciudades del territorio nacional y financiará su plan de internacionalización hacia Colombia y Chile, proyectado para el periodo 2027-2028.













