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El bienestar del cuerpo depende de diversos factores, y uno de los más importantes es mantener una alimentación rica en nutrientes que favorezcan el correcto funcionamiento del organismo. Algunos alimentos naturales destacan por sus propiedades y pueden convertirse en grandes aliados de la salud.

Uno de ellos es la cúrcuma, una raíz ampliamente utilizada tanto en la cocina como en la medicina tradicional. Gracias a sus compuestos naturales, especialmente la curcumina, se le atribuyen efectos antiinflamatorios y antioxidantes que ayudan a proteger las células del cuerpo.

Los beneficios de la cúrcuma y la pimienta negra.Archivo

Sin embargo, los especialistas señalan que consumir cúrcuma por sí sola no permite aprovechar al máximo sus propiedades. Esto se debe a que la curcumina tiene una absorción limitada cuando se ingiere sin otros ingredientes que faciliten su aprovechamiento.

Por ello, la recomendación es combinar la cúrcuma con pimienta negra. Esta mezcla mejora la absorción de sus compuestos activos y potencia sus beneficios, convirtiéndose en una opción sencilla para complementar una dieta equilibrada y favorecer la salud general.

Mezclar pimienta con cúrcuma: el secreto ancestral para combatir los dolores y reducir la inflamación.

¿Cuáles son los beneficios de la cúrcuma?

Según Anya Guy, dietista de Mayo Clinic, la cúrcuma tiene compuestos antiinflamatorios naturales llamados curcuminoides, a los cuales se les ha atribuido efectos positivos sobre varias enfermedades.

Entre las afecciones y problemas de salud más conocidos se destacan la diabetes tipo 2, la enfermedad inflamatoria intestinal y la obesidad.

Algunos especialistas aseguran que cuenta con un efecto muy similar al del vinagre de manzana: reducir niveles de colesterol, triglicéridos en sangre, glucosa. En este aspecto, ofrece otras ventajas, tales como:

Regular el azúcar en sangre

Es sabido que el componente principal de la cúrcuma es la curcumina, un compuesto con propiedades antioxidantes. Su incorporación y mezcla con la leche tradicional pueden conducir a controlar la sensibilidad a la insulina, y, por ende, disminuir los niveles de glucosa en sangre, ya que un alto porcentaje podría ser un indicador de padecimiento de diabetes.

Fortalecer el sistema inmunológico

Las propiedadesantibacterianas, antiinflamatorias y antivirales que aportan la cúrcuma, el jengibre y el resto de las especias conducen a mantener un sistema inmune fortalecido.

Mejorar la digestión

Al mismo tiempo, al reducir la inflamación, permite llevar a cabo el proceso digestivo de forma adecuada. Su consumo estimula la producción de enzimas digestivas, facilitando el alivio de diversos síntomas, tales como la indigestión, la hinchazón y el estreñimiento.

La cúrcuma cuenta con grandes beneficios, tales como reducir los niveles de colesterol. Foto: Archivo.

¿Cómo debe consumirse la cúrcuma?

Si bien no existe suficiente evidencia que respalde todos los beneficios de la cúrcuma que se suelen promover, en algunos casos se ha visto efectos beneficiosos en los individuos que la consumen.

Si bien existen tres maneras distintas de consumirla, raíz, en polvo o en cápsulas, la última presentación es una de las más fáciles de ingerir. En la actualidad, existen algunas marcas que venden cápsulas o bolsitas para elaborar té de cúrcuma con más facilidad.

¿Cómo preparar té de cúrcuma casero?

Ingredientes

  • 1 taza de agua
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo (o 1 cucharadita de cúrcuma fresca rallada)
  • 1/4 cucharadita de jengibre en polvo (opcional, o 1/2 cucharadita de jengibre fresco rallado)
  • Pimienta negra molida (una pizca, para mejorar la absorción de la cúrcuma)
  • Miel o sirope de agave al gusto (opcional)
  • Jugo de limón al gusto (opcional)

Mezclar y usar pimienta negra con cúrcuma.

Instrucciones

  1. Hervir el agua: Pon una taza de agua en una olla pequeña y llévala a ebullición.
  2. Añadir cúrcuma y jengibre: Una vez que el agua esté hirviendo, reduce el fuego a medio y añade la cúrcuma y el jengibre (si estás usándolo). Revuelve bien.
  3. Cocinar a fuego lento: Deja que la mezcla hierva a fuego lento durante unos 10 minutos. Esto permite que los sabores se mezclen y que los beneficios de la cúrcuma y el jengibre se liberen en el agua.
  4. Añadir pimienta negra: Agrega una pizca de pimienta negra molida para mejorar la absorción de la cúrcuma en el cuerpo.
  5. Colar el té: Si has usado cúrcuma o jengibre frescos, cuela el té para remover los pedacitos antes de servir.
  6. Endulzar y aromatizar: Añade miel o sirope de agave al gusto para endulzar, y un poco de jugo de limón si deseas un toque cítrico.
  7. Servir: Vierte el té en una taza y disfrútalo caliente.