

Los malos olores en el hogar representan una preocupación constante para muchas familias mexicanas. Entre los puntos más problemáticos se encuentran las rejillas de cocina y baño, que frecuentemente emanan aromas desagradables; ante esta situación, especialistas en limpieza doméstica sugieren un método natural y económico: verter agua hirviendo combinada con limón por los desagües.
Las rejillas y desagües suelen quedar relegados en las rutinas de limpieza habituales, aunque su mantenimiento resulta fundamental. Con el tiempo, residuos orgánicos, grasa y sarro se adhieren a las paredes de las cañerías, creando condiciones propicias para bacterias, hongos y olores persistentes. Esta acumulación también puede derivar en obstrucciones que afectan el funcionamiento del sistema de drenaje.
Cómo limpiar las cañerías con dos ingredientes naturales, y baratos
El agua hirviendo funciona como un potente agente limpiador gracias a su temperatura elevada, capaz de disolver grasa, restos de jabón y otras partículas acumuladas. Al incorporar jugo de limón, el efecto se intensifica mediante las propiedades del ácido cítrico, reconocido por su capacidad desinfectante y neutralizadora de olores.

El limón aporta además compuestos aromáticos que contrarrestan los olores producidos por la descomposición de residuos, dejando una sensación de frescura. Esta combinación representa una alternativa sustentable para quienes prefieren evitar productos químicos agresivos que pueden dañar las tuberías o generar residuos tóxicos en el medio ambiente.
Cuáles son los beneficios de esta receta casera para el hogar
Este procedimiento casero ofrece ventajas significativas:
- elimina malos olores
- desinfecta de forma natural
- disuelve grasas acumuladas
- previene obstrucciones menores.
Adicionalmente, el aroma cítrico actúa como repelente natural contra insectos como cucarachas y roedores, que tienden a evitar espacios con fragancias intensas y frescas.
Cómo limpiar las cañerías con agua hirviendo y limón
Para aplicar correctamente el método, se debe hervir un litro de agua, exprimir el jugo de un limón y verterlo directamente en la rejilla, seguido del agua caliente con precaución.
El procedimiento requiere dejar actuar la mezcla entre 10 y 15 minutos. Los especialistas recomiendan repetir esta práctica semanalmente en áreas de uso frecuente para mantener resultados óptimos.















