Comprar un auto seminuevo es una decisión que puede generar problemas financieros y hasta de seguridad a largo plazo, por lo que realizar una revisión integral antes de realizar la compra es un paso fundamental.
En México, 4 de cada 10 autos seminuevos que son revisados tienen “fallas graves” que van desde adeudos en placas anteriores, alteraciones en el kilometraje, registros de accidentes o reparaciones estructurales relevantes, así como fallas mecánicas o deficiencias en sistemas de seguridad como bolsas de aire o cinturones de seguridad, a lo que se suma la documentación completa y hasta la identidad del vehículo.
De acuerdo con WeVerify Autos, el mercado de autos seminuevos es hasta 6 veces más grande que el de autos nuevos. El año pasado en México, se vendieron más de 1.5 millones de autos nuevos, por lo que el de seminuevos puede representar hasta 9 millones de unidades vendidas.
“La compra de un auto suele ser la primera o segunda inversión más importante en la vida de un mexicano, después de la vivienda. Sin embargo, muchas veces se realiza sin conocer completamente el estado real del vehículo”, dijó Juan Carlos Briones, director y fundador de WeVerify Autos.
Riesgos a detalle
Comprar un auto usado implica adquirir un bien que ya tiene un desgaste y que requirió mantenimiento y pago de servicios e impuestos.
Uno de los principales riesgos detectados por WeVerify se relaciona con la falta de información disponible al momento de negociar.
“Sin una revisión técnica independiente, el comprador pierde capacidad de negociación frente al vendedor y termina tomando decisiones prácticamente a ciegas, incluso cuando la operación ocurre dentro de agencias o lotes establecidos”, advierte la compañía.
Entre los problemas que enfrentan los compradores es que los filtros iniciales dentro de agencias o lotes de autos es que limitan la revisión de las unidades a revisiones rápidas o pruebas de manejo breves, lo que puede dejar fuera aspectos estructurales o mecánicos relevantes.
Las fallas mecánicas pueden representar un costo adicional grave para quien compra un auto seminuevo, pues pueden superar fácilmente MXN $80,000 en reparaciones, mientras que comprar un auto con irregularidades legales puede derivar en la pérdida total de la unidad, aun cuando exista un contrato de compraventa firmado.
“Este escenario ocurre en un entorno donde más del 95% de las transacciones de autos usados se realizan en condiciones de informalidad, y donde cada año se registran al menos 25,000 fraudes relacionados con la compraventa de vehículos, sin considerar los casos que no se denuncian”, advierte la empresa.
A esto se suma el riesgo de comprar una unidad robada, pues de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, más de 65,000 vehículos son robados cada año en México.
A pesar de este panorama, especialistas coinciden en que comprar un auto seminuevo puede seguir siendo una decisión inteligente si se realiza con información suficiente.
“El problema no es comprar un auto usado. El problema es hacerlo sin conocer su historial ni su condición real”, señala Briones.