

La Declaración Anual es una de las obligaciones fiscales más importantes para los contribuyentes en México. Cada año, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) define el calendario para cumplir con esta obligación y establece sanciones para quienes no la presenten en tiempo y forma.
Las autoridades coinciden en que tener claras las fechas y posibles multas puede ayudar a evitar contratiempos y gastos innecesarios en 2026. Lee a continuación los detalles.

¿Cuál es la fecha límite para presentar la declaración anual en 2025?
La declaración correspondiente al ejercicio fiscal 2025 deberá presentarse en los siguientes periodos:
- Personas morales: durante todo marzo de 2026.
- Personas físicas: a lo largo de abril de 2026.
Aunque el sistema del organismo opera en línea las 24 horas, en los últimos días suele saturarse debido a la alta demanda. Por ello, no es recomendable esperar al cierre del plazo.
Si cuentas con saldo a favor, enviar la declaración en los primeros días puede agilizar la devolución automática, siempre que cumplas con los requisitos establecidos.
¿Qué contribuyentes presentan declaración anual?
En el caso de personas físicas, están obligadas aquellas que:
- Obtuvieron ingresos por honorarios o actividad empresarial.
- Recibieron rentas por arrendamiento.
- Tuvieron dos o más patrones durante el año.
- Percibieron ingresos adicionales a su salario.
- Superaron los 400 mil pesos anuales por concepto de sueldos y salarios.
Por su parte, las personas morales deben presentar su Declaración Anual sin excepción.
¿Cuánto es la multa por no hacer la declaración anual?
No cumplir con esta obligación puede derivar en penalizaciones económicas. Según el SAT, las multas por omitir la declaración, entregarla fuera de plazo o presentarla con inconsistencias pueden ir de varios miles hasta más de 30 mil pesos, dependiendo de la falta.
Algunas causas frecuentes de sanción son:
- No presentar la declaración dentro del periodo establecido.
- Omitir ingresos.
- No atender requerimientos de la autoridad fiscal.
- Entregar información incompleta.
Además de la multa, los montos pueden actualizarse con recargos y, en casos más graves, dar paso a revisiones fiscales.















