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El tipo de cambio es una variable central en los presupuestos de empresas mexicanas con operaciones en moneda extranjera. Utilizar una sola cotización para todo el ejercicio puede provocar desviaciones cuando los cobros o pagos se liquidan en condiciones distintas. Banco BASE sostiene que la tesorería debe concentrarse en el nivel que la empresa necesita para cumplir sus objetivos y no en adivinar el siguiente movimiento del mercado.

Banco BASE señaló que no existe un tipo de cambio ideal para todas las compañías, porque el efecto depende de la estructura de ingresos y costos, las obligaciones en moneda extranjera y las fechas de vencimiento. Un importador y un exportador pueden reaccionar de forma opuesta ante el mismo movimiento, mientras que una compañía con entradas y salidas en dólares puede contar con una cobertura natural parcial.

Las tasas de interés y la inflación forman parte del marco de referencia, aunque no garantizan una cotización determinada. Banco de México mantuvo la tasa objetivo en 6.50% el 24 de septiembre de 2026 y señaló que el peso había presentado volatilidad. El INEGI reportó una inflación anual de 3.45% en septiembre, resultado del incremento mensual de 0.42% del INPC.

Cuando la cotización real rebasa el presupuesto

Si una compañía fija costos con un dólar de 18 pesos y después compra divisas a 20 pesos, una obligación de un millón de dólares pasa de 18 a 20 millones de pesos. La diferencia de dos millones puede reducir el margen, aumentar las necesidades de capital de trabajo o retrasar otros pagos. El cálculo utiliza el monto contratado multiplicado por cada cotización y muestra por qué el escenario adverso debe medirse desde la elaboración del presupuesto.

Foto: Banco Base, México.
Foto: Banco Base, México.Fuente: ShutterstockShutterstock

Para un importador, una depreciación encarece mercancías, insumos o maquinaria expresados en pesos. Para un exportador, puede aumentar el valor en moneda nacional de sus ventas, pero la ventaja disminuye si utiliza componentes importados o mantiene deuda en dólares. Banco BASE recomienda calcular la exposición neta, es decir, contrastar entradas y salidas por moneda y fecha, antes de definir si un nivel cambiario resulta favorable o perjudicial.

Los supuestos también deben revisarse cuando cambia el entorno monetario o comercial. Banco de México incorpora las presiones de costos, las políticas comerciales y una tendencia a la depreciación del peso entre los riesgos al alza para la inflación. Estos factores no permiten anticipar por sí solos el dólar, pero justifican actualizar escenarios y evitar que una previsión anual permanezca sin cambios frente a nueva información.

Presupuestos con sensibilidad y límites de riesgo

La tesorería puede construir escenarios base, favorable y adverso con supuestos claros y comparables. Cada uno debe mostrar el efecto sobre costos, ingresos, margen operativo, flujo de efectivo y requerimientos de financiamiento, además de establecer las medidas que se activarían al rebasar ciertos límites. Banco BASE plantea que la decisión debe considerar la fecha del pago, el margen que se busca proteger y la capacidad de absorber pérdidas cambiarias.

A partir del ejercicio, la compañía puede definir qué porcentaje de sus flujos requiere cobertura y durante cuánto tiempo. Banco de México identifica futuros, forwards, swaps y opciones como derivados que pueden utilizarse para cobertura o negociación. La elección debe corresponder al flujo subyacente, sus costos y riesgos, no a la intención de acertar el máximo o mínimo del dólar.

Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.