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Vanguard ve oportunidades en la deuda de mercados emergentes conforme los inversionistas buscan nuevas fuentes de ingresos y diversificación en un entorno marcado por incertidumbre sobre las tasas de interés, inflación, crecimiento global y geopolítica.

En entrevista con El Cronista, Daniel Verzachiv, jefe de desarrollo de negocios de Vanguard para Centro y Sudamérica, explicó que en la firma estiman que la renta fija de mercados emergentes ofrecerá un retorno anual de alrededor de 6.1% durante los próximos 10 años, con una volatilidad de 10.9%. La proyección contrasta con un retorno estimado de 5.9% para la renta variable estadounidense, con una volatilidad de 15.3%.

Verzachiv explicó que la deuda emergente ha dejado de ser una apuesta vinculada principalmente con un mayor nivel de riesgo y ahora puede desempeñar un papel más amplio en los portafolios.

“Hoy la historia de deuda emergente es menos de riesgo extremo y más de diversificación, generación de ingresos, resiliencia”.

El ejecutivo señaló que el universo de bonos emergentes es hoy más diverso y cuenta con una calidad crediticia promedio más sólida que en décadas anteriores. Además, la mayor diferenciación entre países abre oportunidades para estrategias activas.

Vanguard mantiene relevancia del T-MEC

La visión de Vanguard para México se mantiene firme, principalmente por el lugar que mantiene el país dentro del universo de mercados emergentes, incluso frente a la incertidumbre asociada con la revisión del T-MEC.

La revisión del tratado entre EE.UU., Canadá y México ha generado incertidumbre en el mercado, principalmente por la postura del presidente Donald Trump. Si bien los analistas no estiman una eventual cancelación, sí explican que los acuerdos se extenderán por lo menos un año más.

En este sentido, Verzachiv explicó que, ante el ruido o volatilidad que pueda generarse, se deben diferenciar los factores que son estructurales y que determinan el atractivo local como mercado financiero.

“Hay que saber distinguir muy bien entre el ruido del corto plazo y lo que pasa realmente en el largo plazo”.

El ejecutivo mencionó que el país es relevante por la profundidad que mantiene el mercado financiero; aunque la estrecha relación que mantiene con EE.UU. también se vuelve un elemento clave que no desaparecen por los acontecimientos relacionados con el T-MEC.

“México continúa siendo un mercado muy relevante dentro del universo emergente”, dijo Verzachiv.

Vanguard considera que la diversificación internacional puede complementar las posiciones de los inversionistas mexicanos y reducir los riesgos derivados de una concentración excesiva en activos domésticos.

“La diversificación global continúa siendo una herramienta fundamental para complementar exposiciones domésticas y gestionar riesgos de concentración”.

Para los inversionistas mexicanos, la firma identifica tres temas centrales: generación de ingresos, diversificación global y disciplina de largo plazo.

Atención al dólar y las tasas de interés

Para el jefe de desarrollo de negocios de Vanguard para Centro y Sudamérica, también serpa clave seguir la trayectoria de la inflación y las tasas de interés ya que serán elementos determinantes para los mercados emergentes, mientras que el crecimiento global y la demanda de materias primas seguirán teniendo un impacto relevante, particularmente en América Latina.

Verzachiv dijo que el comportamiento del dólar también será fundamental para los flujos de inversión, las monedas emergentes y las condiciones financieras globales. A esto se suman factores fiscales, regulatorios y políticos específicos de cada país.

Por ello, reafirmó que la estrategia de Vanguard no consiste en identificar un solo país ganador, sino en construir portafolios con exposición a distintas economías.

“Lo que tratamos no es necesariamente de identificar un único ganador para los próximos meses, sino más bien construir portafolios resilientes bien diversificados con varios países”.

La firma considera que esta aproximación es especialmente relevante en América Latina, donde las oportunidades y riesgos son cada vez más específicos de cada economía y menos atribuibles a una sola historia regional.

“Más que intentar predecir el próximo movimiento del mercado, el foco tiene que estar en construir portafolios capaces de funcionar en distintos escenarios económicos”.

La firma espera una mayor apertura hacia la renta internacional, particularmente hacia la deuda de mercados emergentes, mientras los inversionistas buscan combinar distintas fuentes de retorno mediante crédito, duración y exposición geográfica.