Después de que la presidencia envió al Congreso una iniciativa para reducir el uso de efectivo y estimular el pago con medios digitales, la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo) advierte que no es viable imponer como obligación que todas las gasolineras del país restrinjan los pagos a medios electrónicos.
El Gobierno Federal envió el 8 de septiembre la iniciativa de la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos.
La iniciativa está en comisiones y todavía no ha sido aprobada.
Entre sus principales puntos, la iniciativa crea el mecanismo para que después la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) determine “sectores estratégicos y actividades relevantes” donde el pago digital sea la única forma de pago aceptada.
La ley no nombra expresamente a las estaciones de servicio, pero tampoco las excluye, y contempla una excepción por “contingencia” cuya definición reglamentaria aún no existe.
“En otras palabras: la ley crearía la facultad; qué sectores, con qué criterios, en qué plazos y bajo qué sanciones quedaría para regulación posterior de la SHCP”, aclaran los gasolineros de la Onexpo.
En marzo de este año, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que promovería el pago exclusivo con medios electrónicos en casetas de peaje y gasolinerías.
Un mes después, la mandataria firmó un convenio con la Asociación de Bancos de México (ABM) para reducir y hasta eliminar de forma temporal las comisiones que cobran los bancos a las estaciones de servicio por el cobro con tarjeta.
Onexpo requiere diálogo
En respuesta a la iniciativa de ley, la Onexpo, que representa a más de 95% de los gasolineros del país, señaló que si bien respalda la modernización y digitalización de los pagos y reconoce sus beneficios en seguridad, eficiencia, trazabilidad e inclusión financiera, es necesario que este cambio se construya con diálogo, gradualidad, incentivos al consumidor y garantías de continuidad del suministro.
“La posición central del sector puede resumirse en una idea: la decisión sobre el medio de pago corresponde al consumidor, no a la estación”, puntualiza el organismo que lidera Enrique Félix.
En este sentido, la Onexpo señala que la transición debe ganarse por conveniencia para el usuario “y no imponerse
como una obligación regulatoria que traslada al contribuyente (la estación de servicio) el riesgo y la sanción por una decisión de pago que no controla”.
El organismo gasolinero recordó que el combustible es un insumo indispensable para la movilidad y la actividad económica del país.
“Ningún automovilista debería quedar imposibilitado de abastecerse por una falla tecnológica ajena a él o a la estación”, advierte Onexpo.