Mientras buena parte del ecosistema fintech ha recurrido al capital de fondos de inversión para financiar su expansión, Kashio busca crecer en América Latina con una estrategia distinta: menos de un millón de dólares de inversión, rentabilidad desde su segundo año y el 90% de la propiedad de la empresa en manos de su equipo.
Con esa ecuación, la fintech ha alcanzado crecimientos cercanos al 100% año sobre año, dijo Antonio Rolando, CEO y cofundador de Kashio, en entrevista con El Cronista.
Kashio es una fintech que integra pagos digitales y automatiza operaciones financieras en una sola plataforma para empresas. Su tecnología permite centralizar procesos como el cobro a clientes, la gestión de pagos y la integración de sistemas financieros.
Su propuesta está dirigida a organizaciones que manejan transacciones complejas, como universidades, empresas de administración de propiedades y compañías de servicios financieros, que buscan simplificar sus operaciones sin depender de múltiples proveedores tecnológicos.
La compañía confundada por Francisco Egocheaga, actual director de operaciones, comenzó a operar en 2020. Ha financiado su crecimiento con aportaciones de amigos, familiares y los propios fundadores, sin recurrir a fondos de capital de riesgo. Según Rolando, Kashio ha recibido varias propuestas de adquisición durante su trayectoria, aunque ha optado por continuar su expansión con recursos propios.
La trayectoria de Rolando está vinculada con el desarrollo de tecnología de pagos. Ingeniero electrónico de formación, comenzó su carrera en la startup SafetyPay, donde trabajó como desarrollador y posteriormente llegó a ocupar el cargo de director de tecnología (CTO), posición que desempeñó durante una década.
Esa experiencia es parte de la apuesta con la que busca ampliar la presencia de Kashio en la región: desarrollar tecnología financiera que permita a las empresas latinoamericanas integrar procesos que en otros mercados están disponibles en soluciones más consolidadas.
A principios de 2026 llegó a México donde quiere replicar su modelo de crecimiento.
México, el siguiente mercado de expansión
Hace unos meses Kashio comenzó a desarrollar su operación local en 2026 y ya cuenta con un equipo integrado por talento mexicano, que prevé ampliar a finales de año.
Rolando asegura que en el frente comercial, la empresa tiene alrededor de 50 compañías interesadas en sus servicios, de las cuales cinco se encuentran en proceso de contratación o activación. Su primera meta es alcanzar 100 empresas activas en el corto plazo y, posteriormente, llegar a 1,000 clientes en México.
A escala regional, Kashio cuenta con cerca de 600 empresas clientes y un equipo de más de 150 personas. Opera en Perú y Chile, además de México, y prepara su entrada a Colombia y Ecuador. Entre sus siguientes objetivos de expansión figuran Brasil y Estados Unidos.
Aunque la empresa está constituida en Delaware, Estados Unidos, su operación se concentra en América Latina. Para Rolando, la oportunidad está precisamente en la brecha que existe entre las herramientas financieras disponibles en los mercados desarrollados y las que utilizan las empresas de la región.
“En Estados Unidos pagas u$s 30 dólares por un software de SaaS y tienes contabilidad, finanzas, cobranzas, facturación electrónica, integración con tus sistemas bancarios, etcétera. Todo por u$s 30 dólares. En América no hay nada similar”, explicó.
En América Latina, sostuvo, las empresas suelen recurrir a distintos proveedores para resolver por separado sus necesidades de pagos, gestión y cobranza, lo que dificulta integrar sus operaciones y destinar tiempo a tareas como las proyecciones financieras y el análisis de costos.
Pagos, automatización y seguridad en una sola plataforma
La propuesta de Kashio consiste en integrar pagos digitales y automatización de operaciones financieras en una misma plataforma, con el objetivo de simplificar procesos que suelen estar fragmentados entre diferentes sistemas y proveedores.
La complejidad no se limita a procesar los pagos. También implica resolver problemas de integración tecnológica, prevención del fraude, seguridad y cumplimiento regulatorio, áreas para las que muchas empresas no cuentan con equipos especializados, señaló Rolando.
En ese contexto, la compañía busca competir a partir de su experiencia tecnológica y de pagos, así como de una plataforma que, de acuerdo con el directivo, ha desarrollado durante cinco años.
La inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para automatizar procesos, aunque también plantea retos de seguridad y gobierno de la información. Para Kashio, estos factores forman parte de los problemas que las empresas necesitan resolver al digitalizar sus operaciones financieras.