

Las propuestas de Donald Trump para limitar al 10% los intereses de las tarjetas de crédito en Estados Unidos no eliminarían la demanda de financiamiento, sino que la empujarían hacia microcréditos digitales ofrecidos por fintechs y nuevos jugadores tecnológicos, apoyados en rieles de pago alternativos, dice un observador de la industria.
De acuerdo con Roberto Gaudelli, director comercial de Prometeo, en México, ese escenario abriría espacio a soluciones más ágiles y baratas que la tarjeta tradicional, donde el crédito se distribuye fuera del plástico y se apalanca en nuevos esquemas de pagos cuenta a cuenta y banca abierta.
“En México, este escenario abriría oportunidades para fintechs que ofrezcan alternativas más ágiles y con costos operativos más bajos que los productos tradicionales de tarjeta de crédito”, explicó Gaudelli.
Según el directivo, la necesidad de financiamiento no se elimina con un tope de tasas; simplemente se redistribuye hacia mecanismos que no dependen de la tarjeta como instrumento de pago.
Nuevos rieles de pago impulsan innovación
Señaló que existen mecanismos de crédito que no dependen de las tarjetas tradicionales, como transferencias bancarias o plataformas de “compra ahora y paga después”.
“Si el límite de tasas reduce la rentabilidad de las tarjetas, estos rieles alternativos se convierten en una vía natural para captar la demanda de crédito”, aseguró.
Como ejemplo, mencionó Brasil, donde el sistema PIX permite pagos en plazos sin intereses. “Si México replicara este modelo con sistemas como SPEI o CODI, podríamos tener pagos fraccionados directamente sobre transferencias bancarias, sin depender de la tarjeta de crédito”, explicó. Esto, dijo, no solo agiliza la distribución de crédito, sino que reduce costos operativos para comercios y consumidores, creando un canal alternativo más eficiente que el sistema tradicional.
Gaudelli agregó que incluso los esquemas de “compra ahora y paga después”, como los de Klarna, muestran cómo la demanda de crédito puede ser capturada fuera de los canales convencionales: “En Estados Unidos, el CEO de Klarna dijo que la medida de Trump era una gran iniciativa, porque beneficia a todas las empresas que ofrecen crédito no acoplado a la tarjeta. El consumidor paga lo mismo, pero el comercio o la fintech asume el riesgo”.
Microcréditos digitales ganan terreno entre consumidores y comercios
Según Gaudelli, los microcréditos digitales pueden expandirse tanto para consumo como para financiamiento empresarial.
“Estos modelos eliminan costos asociados a las tarjetas tradicionales, como cashback, puntos o comisiones de intercambio, y permiten acuerdos directos entre comercios e instituciones financieras. Si hay un tope de tasas, este tipo de créditos se vuelve más atractivo para captar a clientes que hoy dependen de la tarjeta”, explicó.
El directivo advirtió, sin embargo,que perfiles de riesgo más altos, como jóvenes o usuarios sin historial crediticio formal, podrían ver limitado su acceso a ciertos créditos tradicionales: “No todos los consumidores van a poder acceder a una tarjeta con tasas bajas. Los bancos van a enfocar su crédito en clientes con buen historial, mientras que los que están empezando podrían migrar a microcréditos digitales o nuevos rieles de pago”.
Además, destacó que esta regulación podría abrir espacio a la innovación en productos financieros: “Se pueden desarrollar préstamos personales digitales, créditos fraccionados en comercios o esquemas de pago sobre transferencias bancarias. La demanda de crédito sigue existiendo y alguien la tiene que capturar; ahí es donde fintechs y nuevos modelos pueden aprovechar la oportunidad”.
Aunque un tope de tasas podría beneficiar a algunos consumidores, el efecto real sería incentivar la creación de soluciones financieras alternativas y la entrada de fintechs al mercado, generando un ecosistema más diverso de crédito digital en México.
La innovación en rieles de pago y microcréditos se convertiría en una herramienta clave para atender la demanda que las tarjetas tradicionales ya no podrían cubrir.
Prometeo es una fintech de origen uruguayo especializada en infraestructura financiera que conecta a empresas con bancos de América Latina para acceder a datos bancarios y habilitar pagos cuenta a cuenta en tiempo real. En México, la firma ya opera sobre la red de SPEI con soluciones embebidas en sitios y apps que permiten recibir transferencias directas vía links o QR.















