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La mexicana Fomento Económico Mexicano (FEMSA) avanza en la implementación de su estrategia de sostenibilidad hacia 2030, con metas enfocadas en energías limpias, gestión de residuos e impacto social, en un entorno donde el interés por los criterios ESG se ha moderado.

En entrevista con El Cronista, Abraham Garza, gerente de Sostenibilidad de la compañía, explicó que el grupo definió ocho objetivos corporativos, entre los que destacan alcanzar 85% de consumo eléctrico de fuentes renovables, eliminar el envío de residuos a rellenos sanitarios y lograr un balance hídrico en sus operaciones.

En el frente social, FEMSA busca beneficiar a 20 millones de personas hacia 2030, elevar a 90% las compras a proveedores locales y garantizar acceso a programas de salud y apoyo psicosocial para todos sus colaboradores.

“La sostenibilidad tiene que hacer sentido de negocio”, afirmó Garza.

De acuerdo con su Informe Anual Integrado 2025, la empresa destinó 791 millones de pesos a iniciativas relacionadas, logró desviar 80.6% de sus residuos operativos de rellenos sanitarios y alcanzó un consumo de 65.2% de energía eléctrica proveniente de fuentes renovables.

En términos de avance, la compañía reporta un progreso cercano a 70% en su estrategia hacia 2030, con énfasis en alcanzar un balance hídrico neutro, especialmente en zonas con estrés de agua.

FEMSA y los autos verdes

Como parte de su estrategia, FEMSA ha ampliado su flota eléctrica a 530 vehículos, además de 196 camiones y 778 montacargas. En particular, OXXO México incorporó 172 unidades eléctricas e inició la instalación de infraestructura de recarga.

La transición implica sobrecostos iniciales de entre 20% y 30%, principalmente en rubros como movilidad eléctrica y energía, detalló Garza.

El directivo ejemplificó que migrar a vehículos eléctricos representa un costo adicional cercano a 100,000 pesos por unidad, aunque con beneficios posteriores en eficiencia operativa.

En otros segmentos, como empaques, la compañía ha logrado integrar materiales reciclados sin elevar costos, a través de ajustes en diseño y producción.

Las metas hacia 2030

Con operaciones en América Latina, Europa y Estados Unidos, FEMSA adapta su estrategia a distintos marcos regulatorios, lo que influye en la velocidad de implementación de iniciativas como reciclaje o economía circular.

Actualmente, más de 65% de la energía eléctrica utilizada por la empresa proviene de fuentes renovables, con la meta de superar el 85% en los próximos años, bajo tres ejes: rentabilidad, impacto ambiental y desarrollo social.

Por otro lado, la empresa busca reducir a cero los residuos de operación enviados a rellenos sanitarios hacia 2030. Bajo esta medida, FEMSA adoptó los principios de la economía circular y con la finalidad de reducir y eliminar residuos.

“Seguimos colaborando estrechamente con nuestros proveedores para aumentar el uso de empaques reutilizables, reciclados y reciclables, y, con ello, reducir residuos operativos”, dijo la empresa en el reporte.

Medir y transparentar

En un entorno de menor impulso a los criterios ambientales, sociales y de gobernanza, la empresa mantiene su enfoque en medición y transparencia, mediante reportes auditados que incluyen avances y desafíos, como en emisiones indirectas (alcance 3).

La clave es mostrar datos y reconocer lo que falta por hacer

Abraham Garza.

La sostenibilidad forma parte del plan corporativo “FEMSA Forward” y se incorpora en la evaluación del desempeño de sus directivos, alineando los objetivos ambientales con la estrategia de negocio.

De esta forma, la compañía descarta una disyuntiva entre crecimiento y sostenibilidad y apuesta por integrar ambos ejes en su operación.

La empresa continúa formando parte del Dow Jones Best-in-Class World Index, compuesto por 2,500 compañías, además inclusión en el Dow Jones Best-in-Class MILA Pacific Alliance Index, al tiempo que se incluyó en el S&P Global Sustainability Yearbook.