

La larga separación entre Citi y Banamex por fin tiene un cronograma definitivo, como lo definió Jane Fraser, la CEO del grupo neoyorquino. Tras adelantar que la separación total ocurrirá hasta 2027, en su llamada de resultados del segundo trimestre de 2026 Fraser fijó las reglas para el cierre del año: Citi detendrá cualquier venta adicional de acciones de Banamex.
Fraser detalló el punto exacto del repliegue en México. Después de colocar 22.6% de su participación en este trimestre, y con la expectativa de sumar 1.4% adicional este verano, el banco estabilizará su posición en 49%, desde un nivel original cercano al 73%. El 51% restante quedará en manos del nuevo grupo de inversionistas locales encabezado por Fernando Chico Pardo.
“No esperamos ventas adicionales en 2026. Esperamos separar de nuestros estados financieros consolidados nuestra propiedad a principios de 2027 y continuar con una OPI cuando las condiciones del mercado lo permitan”, afirmó Fraser, marcando por primera vez un número final para la tenencia accionaria.
La ejecutiva subrayó que la pausa no implica un giro estratégico, sino un espacio para que el nuevo bloque de accionistas continúe generando valor antes de la desinversión total. Incluso destacó que el desempeño del negocio en México ha comenzado a mejorar, una señal favorable antes de llevar la institución al mercado bursátil.
De dolor de cabeza a salvavidas regulatorio
Además, la ruta trazada este trimestre revela un cambio estructural. Banamex prácticamente desapareció como tema operativo dentro de los resultados globales. Lo que hace apenas unos años ocupaba páginas completas y largas rondas de preguntas de Wall Street, hoy quedó reducido a referencias contables mínimas.
Y el giro le cayó bien a Nueva York. Citi confirmó que la simplificación derivada de la salida de negocios internacionales de consumo, con Banamex como pieza central, contribuyó directamente a su mejor desempeño histórico en las pruebas de estrés de la Reserva Federal. Reducir exposición al portafolio minorista internacional disminuyó las pérdidas proyectadas en escenarios adversos, transformando un antiguo foco de riesgo en un motor del “nuevo Citi”.
Mientras tanto, el grupo concentra recursos en las áreas que hoy sostienen su crecimiento de doble dígito: servicios para multinacionales, mercados de capitales, banca de inversión y gestión patrimonial. En este trimestre, estas divisiones permitieron a Citi reportar sus mayores ingresos en una década y alcanzar una rentabilidad (RoTCE) del 13%.
Para México, el mensaje es doble. A decir de Fraser, Banamex avanza con paso firme hacia su emancipación bursátil y, al mismo tiempo, dejó de ser el expediente que condicionaba la narrativa de Citi ante los inversionistas.
















