

En el Centro Histórico de la capital del país, la Secretaría de Hacienda hace números y revisa cuentas para saber cómo va a estirar la cobija del presupuesto del año que entra, pues a más tardar este martes 8 de septiembre, la dependencia que lidera Édgar Amador Zamora tiene que entregar los Criterios Generales de Política Económica y la Ley de Ingresos y Egresos.

Una vez que reciben el Paquete Económico, el Congreso de la Unión inicia con la revisión del mismo para aprobarlo a más tardar en noviembre de este año.
Las cuentas públicas están presionadas por una caída en la recaudación del Impuesto Sobre la Renta, el incremento de la deuda pública y los estímulos fiscales que ha impulsado el Gobierno Federal para mantener un tope voluntario en el precio de la gasolina Magna y el diésel que se mantendrá al menos hasta marzo del año que entra.
Para Banamex, la administración Sheinbaum mantendrá formalmente el compromiso con la reducción del déficit, es decir, el dinero que le falta al gobierno cada año para gastar, y la estabilización de la deuda, pero sin una reforma tributaria integral que permita atender las presiones estructurales.
En este sentido, el área de Estudios Económicos del banco advierte que la estrategia de ingresos del gobierno descansará en una mayor “fiscalización”, así como ajustes y medidas administrativas para fortalecer la recaudación y una reducción del gasto respecto a lo programado este año.
“Sin embargo, consideramos difícil que sin ajustes mayores pueda disminuir el déficit público amplio por debajo de 4%, como propuso la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en los Pre-criterios 2027”, comentó.
En este sentido, el banco estimó que el déficit fiscal se ubicará en 4.3% del Producto Interno Bruto (PIB) y subirá a 4.6% por una trayectoria de gasto mayor a la prevista oficialmente.
“El principal riesgo es que, ante la rigidez de una proporción creciente del presupuesto, el ajuste vuelva a recaer sobre la inversión pública, con implicaciones negativas para el crecimiento económico de mediano plazo”, advierte Banamex.
No habrá reforma fiscal
Banamex recordó que el Gobierno Federal dijo que no planea hacer una reforma tributaria integral, pero existe un motivo para ello: el año que entra se realizan las elecciones intermedias en México, lo que reduce los incentivos para poner más impuestos o inventar nuevos.
“De aquí que una posibilidad sea una miscelánea fiscal enfocada en fortalecer la administración tributaria y combatir la evasión, más que la creación de nuevos gravámenes o el aumento de los existentes”, señaló Banamex.
Hacienda ya aplicó el año pasado incrementos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a refrescos y cigarros, por primera vez cobraron el impuesto en las bebidas sin azúcar, así como en las bebidas energéticas.
“Sin embargo, la recaudación total por IEPS se ubica MXN $36 mil millones por debajo de lo programado en el acumulado del año, principalmente por los estímulos fiscales a las gasolinas”, advierte Banamex.
Origen de todos los males
El último año de la administración federal anterior, es decir, el año de elecciones, el déficit fiscal del país marcó su número más alto de los últimos 38 años y se ubicó en 5.8% del PIB, en un sexenio donde se construyeron obras multimillonarias como la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya, el tren Transístmico y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.
Sin embargo, desde el inicio de la administración Sheinbaum, Hacienda ha buscado disminuir los boquetes fiscales.
Banamex señala que el éxito de esta medida todavía está lejos, pues su avance es lento. Hacienda quiere poner el déficit fiscal en 3% del PIB, pero el año entrante se alejará de la meta, en vez de acercarse.














