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La incertidumbre económica, los cambios en las políticas comerciales y la volatilidad de los mercados han elevado el valor estratégico de la inteligencia artificial (IA) para las empresas, al permitirles adaptarse con mayor agilidad a un entorno cada vez más cambiante, afirmó Matías Umaschi, CEO y Co-Founder de Payana.

En entrevista con El Cronista, el directivo señaló que este tipo de tecnología cobra mayor relevancia en escenarios de incertidumbre porque facilita el análisis de información y mejora la capacidad de respuesta de las organizaciones.

“Donde mejor operan los sistemas que tienen inteligencia artificial es en contextos de alta volatilidad e incertidumbre. Nada mejor que poder tener una tecnología que es rápida, ágil y que tiene el contexto para la toma de decisiones”, dijo.

Los aranceles obligan a recalcular la operación

Como ejemplo, Umaschi recordó los cambios en la política arancelaria impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que modificaron los costos de importación y las cadenas globales de suministro, obligando a muchas empresas a replantear sus estrategias comerciales.

Explicó que, ante variaciones de ese tipo, las compañías deben revisar de inmediato cómo impactan en sus precios, compras, inventarios y logística.

“¿Cómo haces el pricing de tus productos si no tienes información para tomar la decisión? ¿Cuánto compras de China?, ¿cuánto de Alemania?, ¿cuánto produces localmente? La única forma de poder adaptarse es tener inteligencia y tecnología embebidas dentro de las decisiones del negocio”, señaló.

Añadió que contar con información integrada permite ajustar la operación sin perder visibilidad sobre la cadena de suministro.

Automatización financiera para responder más rápido

El CEO de Payana explicó que la empresa utiliza agentes de inteligencia artificial para automatizar procesos del back office financiero, como contabilidad, conciliaciones bancarias, tesorería, cuentas por pagar, cuentas por cobrar y cumplimiento de obligaciones fiscales.

Detalló que estas herramientas conectan información proveniente de bancos, sistemas empresariales y del Servicio de Administración Tributaria (SAT), lo que facilita que las empresas operen con datos actualizados y reduzcan tareas manuales.

“Nos metemos a conectar todas las partes de la operación financiera para que puedan operar mejor, cobrar a tiempo, pagar a sus proveedores, tener información disponible y mantenerse alineados con la regulación del SAT”, comentó.

Agregó que la automatización permite que los equipos financieros dejen de destinar tiempo a labores repetitivas y se enfoquen en actividades de mayor valor para el negocio.

La IA ya no sólo busca reducir costos

Para Umaschi, el mayor beneficio de la inteligencia artificial no radica únicamente en generar eficiencias operativas o disminuir costos, sino en fortalecer la capacidad de adaptación de las empresas frente a un entorno económico cambiante.

Señaló que una organización con procesos automatizados puede ajustar precios, redefinir compras o modificar su estrategia con mayor rapidez que aquellas que aún dependen de procesos manuales.

“Es un claro ejemplo donde la tecnología tiene un valor que a veces no se puede medir”, concluyó.