

El automóvil dejó de ser para Wahu un activo que se compra, se utiliza y se vende una sola vez. La startup mexicana está construyendo un modelo en el que el mismo vehículo puede pasar por distintos ciclos de compraventa y arrendamiento, una estrategia con la que busca reducir el capital inmovilizado y ampliar el acceso al financiamiento de autos seminuevos.
La compañía, fundada por emprendedores con experiencia en el sistema financiero, inició formalmente operaciones en 2022, después de comenzar en 2021 a desarrollar modelos de análisis de precios y datos del mercado automotriz. Desde entonces ha acumulado 3,000 transacciones entre operaciones de arrendamiento y compraventa.
Pero para Rodrigo de la Piedra, cofundador y CEO de Wahu, el dato que mejor explica la evolución del negocio no es el número de vehículos vendidos, sino la velocidad con la que la empresa logra recuperar el capital invertido en ellos.
“La más importante es que hemos reducido la rotación del inventario a en promedio 40 días”, señala en entrevista con El Cronista.
La compañía mantiene actualmente alrededor de 200 vehículos en inventario, y su estrategia consiste en evitar que el crecimiento del negocio se traduzca automáticamente en grandes cantidades de capital estacionado en automóviles.
“Nosotros lo que queremos mantener es un inventario lo más diversificado posible, lo más chico posible y rotar lo más posible”, explica De la Piedra.
El mercado mexicano de arrendamiento automotriz atraviesa una etapa de expansión, pero una parte importante del negocio continúa concentrada en vehículos nuevos.
En este escenario, Wahu busca abrir una alternativa con autos seminuevos, apoyada en tecnología, análisis de datos y un modelo de gestión de activos que pretende aprovechar el mismo vehículo durante distintos ciclos comerciales.
La apuesta ocurre en un mercado que durante 2025 aceleró su crecimiento: las empresas especializadas en arrendamiento adquirieron 68,279 vehículos ligeros nuevos en México, 24.4% más que un año antes, y representaron 4.5% del mercado interno de unidades ligeras, de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) y la Asociación Mexicana de Arrendadoras de Vehículos (AMAVe).
Un mismo auto, varios ciclos de negocio
Wahu nació precisamente de una pregunta que sus fundadores, Rodrigo de la Piedra y Andrés de la Piedra (COO de Wahu), se hicieron mientras operaban una Sofom y tenían experiencia en arrendamiento: por qué el mercado se concentraba principalmente en vehículos nuevos y no existía una oferta suficientemente desarrollada para seminuevos.
La dificultad, explica Rodrigo de la Piedra, no estaba únicamente en financiar el automóvil. También había que resolver mantenimiento, adquisición, reacondicionamiento y posterior venta.
Este modelo surgió, entre otras razones, durante la pandemia, cuando la escasez de vehículos nuevos hizo más evidente para sus fundadores la necesidad de construir una operación alrededor del mercado de seminuevos.
Arrendar un seminuevo puede costar la mitad
De acuerdo con De la Piedra, el costo de arrendar uno de los vehículos seminuevos de la compañía representa, en promedio, alrededor del 50% del costo de un vehículo nuevo que ofrece una funcionalidad comparable.
Para arrendamiento, Wahu maneja vehículos de hasta cinco años de antigüedad, aunque el promedio se encuentra entre tres y cuatro años.
En compraventa, la empresa puede trabajar con vehículos de hasta ocho años, principalmente porque la mayoría de los bancos no financia unidades con mayor antigüedad.
Además, en la mayoría de los casos Wahu no acepta vehículos con más de 60,000 kilómetros, aunque contempla excepciones para determinados modelos.
El arrendamiento es ahora el motor de crecimiento
Aunque la compraventa de vehículos mantiene un crecimiento aproximado de 10% mensual, la compañía está colocando sus mayores expectativas en el arrendamiento.
Durante el primer semestre de 2026, este negocio creció 100% respecto al mismo periodo del año anterior, y la meta es volver a duplicarlo hacia el cierre del año.
De cumplirse ese objetivo, la empresa terminaría 2026 con un crecimiento acumulado de aproximadamente 400% respecto a 2025, según las estimaciones compartidas por su CEO.
La meta financiera de la compañía es cerrar el año con un portafolio estimado de 1,500 millones de pesos y comenzar a acceder a los mercados públicos de financiamiento.
El modelo de Wahu está dirigido principalmente a pymes y profesionistas, aunque la compañía también cuenta con clientes corporativos.
Actualmente, Wahu trabaja con bancos para otorgar el financiamiento y utiliza su propia capacidad de análisis para evaluar los perfiles.
Por ahora, Wahu tiene presencia física en Ciudad de México, pero ofrece sus servicios de financiamiento y arrendamiento a clientes de todo el país.
La apuesta de Wahu, en última instancia, no consiste únicamente en vender autos usados con financiamiento. Su modelo busca que cada vehículo permanezca el mayor tiempo posible dentro de un ciclo de generación de ingresos, mientras los datos determinan cuánto pagar por él, cuánto tiempo mantenerlo y cuál es la mejor manera de colocarlo nuevamente.
















