Mientras el Gobierno Federal apuesta por la Soberanía Energética, desde hace más de un sexenio, la realidad choca con los objetivos, pues BloombergNEF advierte que la dependencia de las importaciones de gas natural de Estados Unidos hacia México no hará más que crecer hacia el final de la década.
Durante el foro Conecta, de Naturgy, Stephan Mothe, investigador asociado de Bloomberg NEF, destacó que la generación eléctrica en México demanda volúmenes récord de energía para sostener el consumo industrial, urbano y de centros de datos en un entorno en el que la producción de hidrocarburos, a cargo de Pemex, se desmorona, y empuja a la economía en el sentido contrario del objetivo: la vulnerabilidad extrema en energía.
De acuerdo con análisis de Bloomberg, México corre el riesgo de elevar su dependencia del gas importado —principalmente desde Estados Unidos— desde los niveles actuales de casi 70% hasta un crítico 84% para el año 2030.
Doble amenaza: caída en Pemex y crisis en Ormuz
Para el especialista de Bloomberg NEF, la tormenta perfecta se construye entre la caída en la extracción de gas de Pemex y la crisis desatada por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, que afecta el paso de hidrocarburos en el Estrecho de Ormuz.
Por una parte, la producción de hidrocarburos nacional mantiene una tendencia decreciente ininterrumpida, a lo que se suma una salida de combustóleo y otros subproductos que pierden terreno en la generación, debido a su perfil altamente contaminante, así como a una baja en la producción de petróleo.
Esta combinación pone a México en desventaja frente a naciones con producción creciente, como Argentina, Brasil o Guyana.
En el entorno internacional, los precios del petróleo y del gas siguen expuestos a la volatilidad por la guerra entre Estados Unidos e Irán, que genera choques logísticos a nivel mundial y descarta al petróleo como alternativa limpia, barata o energéticamente segura para abastecer al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
El bache de las renovables y la brecha de 7.5 GW
Para el especialista de Bloomberg NEF, México también enfrenta un retraso autoinfligido, provocado por el freno que sufrió la inversión privada en energías limpias durante el sexenio pasado.
Stephan Mothe advierte que después de un ciclo expansivo de inversión en renovables entre 2017 y 2019, la incertidumbre regulatoria y política paralizó el flujo de capital, y aplanó la curva de adición de capacidad eólica y solar, y aumentó la dependencia del gas natural.
A pesar de que el nuevo marco de reformas busca revitalizar el sector con esquemas de autoconsumo, almacenamiento y convocatorias mixtas entre la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y privados, el analista advierte un desfase temporal entre las metas oficiales y la realidad operativa del mercado.
En este sentido, el gobierno federal contempla la entrada de casi 25.5 gigawatts (GW) de energías limpias a gran escala, las estimaciones más conservadoras del mercado ubican la adición real en 19 GW para 2030. Esta brecha implica que cerca de 7.5 GW en proyectos renovables sufrirán retrasos operativos y se concretarán hasta la siguiente década, obligando al sistema eléctrico a continuar respaldando la demanda base con gas natural.
Almacenamiento y generación distribuida: las válvulas de escape
Un paliativo para la urgencia de mayor generación es el ajuste del entramado regulatorio, que abre mayores oportunidades de negocio inmediato en dos áreas específicas:
- Baterías y Almacenamiento a Gran Escala: La nueva regulación federal aplicada en la Ley del Servicio Eléctrico, exige integrar un 30% de capacidad en baterías en los nuevos permisos para mitigar la intermitencia solar y eólica, lo que posicionará a México como el mercado líder en adiciones de almacenamiento en América Latina para 2030, superando los picos de inversión de Chile y Brasil.
- Generación Distribuida (Techado Solar Industrial): El autoconsumo comercial e industrial registra un crecimiento acelerado. La instalación de paneles en techos de parques industriales y cadenas comerciales se consolida como una solución irreversible para reducir costos de tarifa y mitigar la huella de carbono.