

Durante la primera mitad de mayo, la inflación anual tocó su menor nivel desde la primera quincena de febrero, y dio un ligero respiro a los bolsillos de los mexicanos, aunque se mantiene por encima del rango objetivo del Banco de México.
De acuerdo con el Inegi, el indicador se ubicó en 4.11% en la comparación anual, por lo que sumó seis quincenas por encima de 4%.
La desaceleración se debió a que tanto la inflación subyacente como la no subyacente mostraron desaceleración en el periodo de referencia.
La inflación no subyacente, es decir, la que integra los precios más volátiles, bajó a 3.73%, después de mantenerse cuatro quincenas por encima de 4%.
Mientras tanto, la subyacente se ubicó en 4.22% y acumula siete quincenas a la baja.
Sin embargo, para Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, este resultado debe tomarse con cautela, debido a que la inflación subyacente acumula 24 quincenas por encima de 4% y el balance de riesgos presenta un sesgo al alza, ante los posibles efectos que puede acarrear la guerra entre Estados Unidos e Irán sobre algunos precios, particularmente en torno a las mercancías.
Incluso, en sus minutas de la última Junta de Política Monetaria, el Banco de México señaló que las expectativas de la inflación para el segundo y tercer trimestre, así como las de mediano y largo plazo se ajustaron al alza.
Banxico señala que en el actual contexto existen cinco potenciales riesgos que podrían acelerar la inflación, que incluyen disrupciones por las políticas comerciales, o bien, un impacto inflacionario por la guerra entre Irán y Estados Unidos.
En segundo término, advirtió sobre la persistencia de la inflación subyacente, a lo que se sumaron presiones en los costos para los productores, una eventual depreciación del peso y hasta afectaciones climáticas, que pueden incluir el fenómeno de “El Niño”.
Además, Banamex señala que el precio del jitomate, que ha sido uno de los principales dolores de cabeza durante el año para la inflación, se mantuvo al alza, a lo que se sumó un incremento en el precio del gas LP, que es consumido por 8 de cada 10 mexicanos.
El banco prevé que el indicador seguirá presionado el resto del año por factores como los efectos del aumento de aranceles a productos provenientes de Asia, implementado por el Gobierno Federal.















