Harbour, socia de Carlos Slim, pone a México en su portafolio estratégico

El potencial de los yacimientos petroleros Zama y Kan es tan grande que Harbour Energy ubica sus operaciones en México dentro del núcleo estratégico global, junto con Noruega, Estados Unidos, Reino Unido y Argentina.

“Estamos en esos cinco países y nos encanta ese volumen de diversidad desde un punto de vista geográfico”, dijo Linda Cook, CEO de la empresa energética, en una conferencia del banco británico Barclays.

Cook reconoce que su alianza con Grupo Carso y Carlos Slim le ofrece a Harbour conexiones al más alto nivel como operadores y que todo apunta a que podrán hacer su FID (decisión final de inversión) a fines de 2027.

Harbour es el jugador privado con la mayor participación en los dos yacimientos de Pemex.

De acuerdo con Cook, la empresa tiene “una participación del 70% en Kan y una participación del 27% en Zama”.

Zama es el mayor descubrimiento no desarrollado en México; es de aguas someras y petróleo. Ambos proyectos son de petróleo y ambos están en aguas someras.

La ejecutiva afirma que ambos proyectos llevan un “buen progreso” y que están a punto de entrar en la fase FEED (Ingeniería de Diseño de Detalle) en ambos.

“Y si todo sale según lo planeado, ambos estarán listos para la FID (Decisión Final de Inversión) hacia finales del próximo año. Luego veremos, una vez que tengamos las estimaciones de costos finales, para entender cómo se ve realmente el cronograma”, dijo Cook.

Sobre Slim, dijo que “es un socio realmente fuerte, alineado y bien conectado allá”.

Cabe recordar que Slim se asoció con Harbour por medio de Grupo Carso y su subsidiaria energética Zamajal en el Bloque 30 (yacimiento Kan). Zamajal también adquirió el 30% de participación previamente perteneciente a TotalEnergies, dejando a Harbour Energy como operador con el 70% restante.

En cuanto a Zama, la alianza estratégica en torno al megaproyecto reúne a Pemex, Zamajal, Harbour Energy y Talos Energy. Pemex conserva la titularidad mayoritaria con un 50.43% de participación, mientras que Grupo Carso incrementó su presencia operativa y financiera al adquirir el 49% de Talos México y posteriormente un 5% adicional a la británica Harbour Energy por $75.25 millones de dólares, elevando su peso relativo cerca del 17.84%. Por su parte, Harbour Energy asumió un rol operativo clave al adquirir los activos internacionales de Wintershall Dea y consolidar la dirección técnica del proyecto.

Heineken impulsa su negocio con la expansión de Tiendas SIX

En un entorno marcado por la moderación en el consumo cervecero, Heineken está redefiniendo su estrategia comercial y operativa en América Latina. La cervecera neerlandesa apuesta por acelerar la innovación de su portafolio y fortalecer sus canales de distribución directa para capturar nuevas oportunidades de crecimiento.

El eje central de esta transformación en México es su red de Tiendas SIX, que ya supera los 17,000 puntos de venta. Lejos de operar únicamente como centros de abastecimiento de cerveza, el grupo busca evolucionar este canal hacia un modelo de conveniencia multicategoría, posicionándolo como un canal de distribución referente en el país frente a gigantes del sector minorista.

Esta visión se complementa con la integración de las operaciones de Florida Ice and Farm Company (FIFCO) en Centroamérica, un movimiento estratégico que aportará su experiencia en tiendas minoristas y en el segmento ready-to-drink (RTD). La compañía prevé replicar estas mejores prácticas operativas en la red de Tiendas SIX y extenderlas a otros mercados de la región.

A nivel regional, bajo la dirección de Alex Carreteiro en la división de las Américas, la empresa combina la expansión física con la digitalización a través de su plataforma B2B eazle. En Brasil, el segundo mercado cervecero más grande del mundo, Heineken desmiente haber llegado a un techo de volumen. Por el contrario, impulsa innovaciones como Heineken Ultimate —opción de 3.5% ABV sin gluten— y el acelerado avance de la marca Amstel.

Pese a los retos macroeconómicos y posibles cambios impositivos en la región (como el Sin Tax en Brasil), Heineken mantiene un enfoque flexible para mitigar riesgos, rearmar su oferta premium y consolidar a México como su principal bastión operativo en Latinoamérica.

Constellation Brands redobla la apuesta por sus cervezas mexicanas

Y siguiendo con el tema chelero, Constellation Brands busca evitar un muro en su camino en la forma de la baja de consumo en Estados Unidos, el mercado para el que tiene en exclusiva la operación de las cervezas del portafolio de Grupo Modelo.

Y si bien la compañía mantiene la tracción de Corona y sus hermanas Modelo, Victoria y Pacífico, sus ejecutivos observan un entorno macroeconómico complejo, marcado por el impacto de la inflación en el consumidor y un comportamiento desigual en la comunidad hispana.

Durante la Barclays Global Consumer Staples Conference, la cúpula directiva repasó los movimientos tácticos de sus principales etiquetas. Modelo Especial, ya posicionada como la cerveza líder en ventas en valor en EE.UU., todavía cuenta con un margen de distribución del 20% respecto a los competidores domésticos y conserva amplio espacio de penetración en el centro del país. Para Corona Extra, el diagnóstico implica dar un giro a la estrategia comercial: la empresa abandonará las campañas masivas de conocimiento de marca para priorizar momentos culturales, el canal de consumo fuera del hogar y presentaciones más reducidas, como el formato de 7 onzas.

En paralelo, Pacifico ingresó al Top 10 de cervezas en territorio estadounidense tras registrar un crecimiento sostenido de doble dígito. Para amortiguar el impacto de la inflación en los segmentos populares sin erosionar los márgenes de sus marcas premium, la firma prueba la distribución de Barrilito en mercados clave como Texas. Este movimiento convive con el enfriamiento del consumo en estados estratégicos como Texas y Florida, contrastando con la estabilidad observada en California y Nueva York.

Por el lado operativo, la cervecera da por concluida su etapa de expansión masiva de capacidad productiva en México, tras desembolsar cerca de u$s 1,000 millones en sus plantas de Nava, Obregón y Veracruz. La compañía entra ahora en una fase de optimización logística e integración de la cadena de suministro para maximizar márgenes en un ciclo que demanda cautela.

De acuerdo con Nicholas Fink, presidente y CEO, Constellation Brands apuesta por escalar las marcas que ya tiene y empujar “su notoriedad y relevancia”.