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México enfrenta un panorama complejo para consolidar el potencial de inversiones que se desprenden de la relocalización de cadenas productivas y los centros de datos, advirtió el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE).

Durante la presentación de la Encuesta de Expectativas Empresariales, realizada por la escuela, José Carlos Rodríguez-Pueblita, profesor asociado del IPADE, señaló que el nearshoring como una fuente de oportunidad de crecimiento se diluyó y el problema principal que enfrenta esta área es la falta de infraestructura, particularmente, de energía.

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Fuente: EFE
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“La principal restricción es la energía. No se ha invertido energía lo que se requiere específicamente energía eléctrica y eso ha limitado mucho las oportunidades de crecimiento y eso puede ser que esté explicando que no se han alcanzado las expectativas y ya no es un tema que promueven como un motor de crecimiento porque pues no existe la energía”, dijo.

Otra área de crecimiento que está en riesgo por la falta de suministro eléctrico suficiente son los centros de datos.

“Los centros de datos requieren un suministro de electricidad importantísimo, porque necesitan muchísima estabilidad, de hecho han invertido mucho en tener modelos para poder identificar y pronosticar fallas eléctricas para dar entrada a sus sistemas de respaldo e invertir en ese sistema de respaldo es muy caro”, dijo.

En este sentido, el académico advirtió que si no se cuenta con un sistema eléctrico estable, las inversiones en centros de datos se encarecen mucho, pues se genera incertidumbre sobre la viabilidad de las inversiones en México.

No es buen momento para invertir

El estudio realizado por el IPADE señala que las empresas en México son resilientes, pues casi 3 de cada 4 encuestados considera que tendrá crecimiento en su empresa, pero el porcentaje que considera que es buen momento para invertir es muy bajo.

“Hoy vemos un empresariado resiliente: las empresas mexicanas siguen encontrando oportunidades para crecer, pero todavía no encuentran condiciones suficientes de certidumbre y estabilidad”, señaló el profesor Antonio Casanueva, profesor de las áreas de Control e Información Directiva y de Comercialización.

A pesar de que las expectativas de crecimiento se mantienen positivas, la percepción sobre el momento para invertir se ha moderado frente a mediciones previas. En el primer semestre de 2024, 54.4% de los empresarios consideraba que era buen momento para invertir en México, mientras que para el mismo lapso de este año se redujo a 40%, lo que significa una caída de 14.3 puntos porcentuales en apenas dos años.

“Este dato muestra una mayor selectividad en las decisiones de inversión. En un entorno con múltiples fuentes de incertidumbre, las empresas están obligadas a evaluar con más rigor dónde asignan capital, cómo protegen su liquidez y qué condiciones necesitan para crecer de manera sostenible”, explicó Alberto Ibarra Garza, profesor y director del área de Análisis de Decisiones de IPADE.