El panorama de fin de la década para las finanzas públicas mexicanas se presenta complejo, pues BBVA Research prevé que si no se implementa una reforma fiscal, Hacienda no tendrá espacio para mejorar el déficit público en los próximos años.
En el análisis “Situación México”, el banco refiere que Hacienda prometió reducir el déficit fiscal a 3.9% para 2027, las presiones del gasto público, la reducción constante del espacio fiscal y la ausencia de una reforma fiscal que aumente la recaudación tributaria, hacen pensar que esta consolidación permanecerá estancada en los siguientes años.
En abril de este año la SHCP tenía prevista una meta de -3.5% del PIB para el déficit fiscal de 2027.
Con el cambio en el pronóstico, dice BBVA Research, Hacienda reconoce que la rigidez del gasto, sumada al impulso que buscan dar a la inversión física, pueden estancar la reducción del déficit fiscal.
A esto se suma el incremento de los programas sociales, los apoyos directos a Pemex y el costo de las pensiones públicas, el servicio de la deuda y el poco margen de crecimiento de la recaudación tributaria sin una reforma fiscal.
Para alcanzar sus objetivos, el gobierno debería hacer recortes en el gasto programable para mantener déficit públicos de 2.4% o generar un superávit de 1.2% para lograr que la deuda no crezca durante el período 2027-2030.
Para BBVA, esto representaría un reto enorme de política fiscal que resultaría en presiones a la baja en el crecimiento económico.
“Si la disciplina fiscal no fuera suficiente y el gobierno federal solamente pudiera reducir el déficit público a niveles promedio de alrededor de 3.7% del PIB en 2027-2030, entonces la deuda podría aproximarse a 60.0% del PIB en 2030”, advierte el banco.
Una consecuencia, añade BBVA Research, es que las calificadoras internacionales bajen la calificación crediticia soberana y a la probable pérdida del grado de inversión.