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La adopción de agentes de inteligencia artificial (IA) en las operaciones empresariales de Norteamérica se aceleró 7 veces desde junio, en un mercado que incluye a México, Estados Unidos y Canadá, impulsada por la necesidad de reducir tareas manuales, mejorar los tiempos de respuesta y contener los costos logísticos, informó Julia Monroy, vicepresidenta de Samsara en México.

“Las empresas buscan resolver desafíos operativos concretos impulsados en gran medida por la reconfiguración de cadenas de suministro en México”, explicó la directiva en entrevista con El Cronista.

Los sectores de transporte de carga, logística, manufactura y distribución concentran el interés por estas herramientas, ante la necesidad de responder a una mayor demanda sin incrementar proporcionalmente sus costos fijos.

Para atender esta demanda, Samsara desarrolló Agent Studio, una plataforma que combina agentes de IA prediseñados con la posibilidad de crear asistentes personalizados de chat y voz sin necesidad de programar.

Uno de sus principales campos de aplicación es el cumplimiento de la NOM-087, que establece disposiciones sobre los tiempos de conducción y descanso de los operadores del autotransporte federal.

De acuerdo con Monroy, los agentes pueden monitorear continuamente las horas de servicio y emitir alertas hasta tres horas antes de que se produzca una posible infracción. Esta función permite a las empresas anticipar riesgos y reducir el tiempo destinado a las revisiones de cumplimiento.

“Esto ha permitido a clientes locales lograr una reducción del 84% en el tiempo dedicado a revisiones manuales semanales”, señaló.

Los ahorros también se reflejan en las tareas de comunicación. La directiva destacó el caso de Bulkmatic de México, empresa que ahorra cerca de 30 horas semanales mediante agentes de voz para comunicarse con sus conductores.

A escala global, algunas organizaciones han reducido hasta 99% el tiempo necesario para generar reportes. Sin embargo, Monroy precisó que los resultados dependen de las actividades automatizadas y de las condiciones particulares de cada operación.

Agentes de voz ganan terreno en el transporte

La automatización también avanza mediante asistentes de voz que permiten a los trabajadores interactuar con los sistemas sin recurrir constantemente a una pantalla.

Durante las primeras semanas posteriores a su lanzamiento, los agentes de voz superaron al chat en volumen de interacciones dentro de la plataforma de Samsara. Además, 75% de las empresas incrementó su uso semanal, de acuerdo con la compañía.

Entre sus aplicaciones se encuentran la confirmación de llegada a las rampas de carga, la consulta de turnos y la verificación de listas de seguridad antes de iniciar un viaje.

“Los agentes de voz se adaptan de forma natural al trabajo en ruta”, afirmó Monroy.

La ejecutiva explicó que estas herramientas permiten a los conductores reportar su estado de llegada, consultar información operativa o recibir instrucciones de seguridad mediante interacciones de voz. El objetivo es facilitar el acceso a la información durante los recorridos y reducir la necesidad de manipular dispositivos.

No obstante, la incorporación de estos sistemas requiere adaptar la tecnología a los procedimientos de cada empresa, establecer criterios para evaluar sus resultados y mantener la supervisión humana en las decisiones que requieren experiencia operativa.

Inteligencia artificial transforma las tareas, no la experiencia laboral

La incorporación de agentes de IA también plantea interrogantes sobre el futuro del empleo en sectores como el transporte y la logística, donde buena parte de las actividades depende de los trabajadores de primera línea.

Frente a esta preocupación, Monroy sostuvo que la automatización debe funcionar como una herramienta de apoyo para los equipos, no como un sustituto de sus conocimientos.

“El objetivo es que la IA ayude a las personas a trabajar mejor, no que sustituya su experiencia operativa”, afirmó.

La directiva explicó que los agentes pueden encargarse de tareas repetitivas, ofrecer orientación con base en las políticas de cada organización e identificar posibles riesgos antes de que se conviertan en problemas.

Esto permitiría que los trabajadores dediquen más tiempo a capacitar conductores, coordinar medidas preventivas y tomar decisiones operativas.

La adopción de estas tecnologías también exigirá nuevas habilidades. Según Monroy, los equipos deberán aprender a interactuar con los agentes, interpretar la información que proporcionan y aplicar su propio criterio al tomar decisiones.

La nube reduce las barreras de entrada

Para las empresas que buscan incorporar inteligencia artificial sin realizar grandes inversiones iniciales, Samsara apuesta por un modelo de software como servicio (SaaS), que opera desde la nube y evita la necesidad de instalar servidores dedicados.

“Al basarse en un modelo 100% cloud bajo el esquema SaaS, Agent Studio elimina las barreras de entrada tradicionales para las empresas, evitando inversiones iniciales pesadas en infraestructura o servidores dedicados”, explicó Monroy.

La plataforma también puede integrarse mediante interfaces de programación de aplicaciones (API) con sistemas de gestión empresarial (ERP) y de transporte (TMS), lo que permite aprovechar la información existente sin modificar por completo los procesos de trabajo.

Para comenzar, la ejecutiva recomendó identificar las actividades que consumen más tiempo dentro de la operación, como elaborar reportes, revisar información de cumplimiento o responder consultas recurrentes.

“A partir de ahí, las organizaciones pueden determinar si la automatización mejora sus procesos y qué otras aplicaciones tiene sentido incorporar”, señaló.

La protección de datos constituye otro de los desafíos para ampliar el uso de estas herramientas. Monroy destacó que la plataforma cuenta con mecanismos de cifrado y controles sobre la información operativa de las empresas.

A medida que crece el uso de agentes de IA, la capacidad de integrarlos a los procesos existentes, evaluar sus resultados y mantener la supervisión de las personas será determinante para que las compañías aprovechen la automatización sin perder el control de sus operaciones.