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La nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos busca llevar a rango legal la estrategia para reducir el uso de efectivo en México, pero para la industria fintech el siguiente reto será que su implementación no genere nuevas barreras para los participantes del sistema de pagos.

La asociación que agrupa el gremio de empresas de tecnología financiera, FinTech México, reconoció la presentación de la iniciativa enviada por el Ejecutivo el 9 de septiembre y destacó que México ya cuenta con una infraestructura de aceptación de pagos digitales ampliamente desplegada. El desafío, señaló en un comunicado, está ahora en incrementar su uso cotidiano entre comercios, gobiernos y consumidores.

La propuesta plantea, entre otros puntos, que los tres órdenes de gobierno habiliten medios de pago electrónicos para trámites y servicios, además de establecer obligaciones para proveedores de bienes y servicios para contar con infraestructura que permita recibir estos pagos.

También contempla el uso de la CURP Digital como mecanismo de identificación para la contratación digital de servicios financieros.

Para la asociación, uno de los cambios con mayor potencial es precisamente la obligación de aceptar pagos digitales en trámites y servicios públicos, debido a que puede reducir fricciones para los ciudadanos y acelerar la digitalización de la relación entre gobierno y usuarios.

Infraestructura y competencia

En su posicionamiento, FinTech México puso énfasis en que las nuevas reglas deben mantener la neutralidad competitiva y tecnológica entre los distintos medios de pago y proveedores, tanto públicos como privados.

Esto, en el contexto de la propuesta de incorporar códigos QR en las terminales punto de venta. La asociación advirtió que convertir una funcionalidad específica en un requisito obligatorio implicaría inversiones y adecuaciones tecnológicas para la infraestructura existente.

Por ello, pidió que se determinen con claridad las inversiones, responsabilidades y plazos de implementación, de manera que la infraestructura pueda escalar gradualmente conforme aumente la adopción de los pagos digitales.

“Consideramos fundamental que las disposiciones regulatorias y acciones de política pública que deriven de esta iniciativa mantengan principios de neutralidad competitiva”, señaló la asociación.

FinTech México también está de acuerdo con las propuestas para ampliar los niveles de operación de las cuentas de depósito a la vista y el uso de la CURP Digital y el Expediente Digital Ciudadano, aunque pidió que estos mecanismos puedan integrarse efectivamente a los procesos de identificación y conocimiento del cliente (KYC), sin generar duplicidades o nuevos requisitos para usuarios e instituciones.

FinTech México, que agrupa a alrededor de 200 empresas del ecosistema, manifestó su disposición a participar en la discusión con el Congreso, la Secretaría de Hacienda, Banco de México, la CNBV y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones.

La iniciativa ya comenzó su recorrido legislativo en la Cámara de Diputados y fue turnada a las comisiones correspondientes para su análisis.