En esta noticia

Stephen Hawking, uno de los científicos más influyentes de las últimas décadas, dejó advertencias sobre la inteligencia artificial que hoy vuelven a cobrar relevancia.

En 2014, mucho antes del auge de asistentes como ChatGPT, el físico británico afirmó que el desarrollo de una inteligencia artificial completa podría significar el fin de la raza humana.

El temor de Hawking a una IA sin límites

Hawking no rechazaba la inteligencia artificial. De hecho, reconocía su potencial para transformar positivamente áreas como la medicina, la educación y la investigación científica.

Su verdadera preocupación surgía si una IA lograba mejorarse a sí misma de forma autónoma, evolucionando mucho más rápido que los seres humanos.

En ese escenario, advertía, que sería un riesgo para la humanidad dado que podría perder la capacidad de comprender o controlar lo que ella misma había creado.

Según el físico, mientras los humanos evolucionan lentamente por sus límites biológicos, una inteligencia artificial podría perfeccionarse mediante ciclos de aprendizaje mucho más veloces, lo que derivaría en sistemas más inteligentes que cualquier persona en casi todas las tareas intelectuales.

Sus advertencias también incluían riesgos no tecnológicos: el impacto en el mercado laboral, la economía mundial, la toma de decisiones políticas y la concentración de poder en gobiernos o grandes empresas. Sostenía que estas tecnologías podrían profundizar las desigualdades si no existían mecanismos de regulación adecuados.

El peor temor de Stephen Hawking por el desarrollo de la Inteligencia Artificial en el mundo.
El peor temor de Stephen Hawking por el desarrollo de la Inteligencia Artificial en el mundo.

Su llamado a regular la inteligencia artificial

En 2015, Hawking firmó una carta abierta impulsada por científicos e investigadores de todo el mundo, que pedía establecer límites al desarrollo de sistemas de inteligencia artificial, en especial en el ámbito militar y en las armas autónomas.

El documento también exigía mayor transparencia y supervisión sobre las decisiones tomadas por sistemas automatizados.

Para Hawking, el problema no era solo que una inteligencia artificial escapara al control humano, sino que las personas la utilizaran sin comprender plenamente sus consecuencias.

Su mensaje, más que una predicción, fue un llamado a la responsabilidad. Admiraba el poder del conocimiento y la innovación, pero insistía en que crear tecnologías cada vez más avanzadas debía ir acompañado de la prudencia necesaria para decidir cómo utilizarlas.