

Los conductores que circulan por la Ciudad de México deben cumplir con las normas de seguridad para trasladar a menores de edad. El artículo 39 del Reglamento de Tránsito de la CDMX determina que los menores no deben viajar en el asiento delantero del auto.
Incumplir la norma puede significar una sanción económica y hasta impactar en los puntos de la licencia de conducir.
¿Cómo deben ser trasladados los menores dentro del auto?
El Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México en su Artículo 39 indica que los menores deben ocupar una plaza trasera situada inmediatamente detrás de los asientos del conductor o del copiloto.

La reglamentación detalla cómo deben ser trasladados los menores dentro del auto: los niños menores de 12 años o que midan menos de 1.45 metros deben viajar en los asientos traseros del automóvil, siempre que estos cuenten con cinturón de seguridad de tres puntos.
Además, deben viajar en un sistema de retención infantil o asiento elevador correctamente instalado, con certificación estandarizada y un sistema de anclaje adecuado.
La excepción aplica cuando el vehículo no cuenta con asientos traseros. En ese caso, los niños pueden viajar en el asiento delantero, siempre que haya espacio suficiente para instalar un sistema de retención infantil adecuado a su peso o talla y que se desactive el sistema de bolsas de aire.
¿Cuáles son las sanciones por incumplir el Reglamento de Tránsito?
El artículo 39 establece sanciones para los conductores que no respeten estas disposiciones. La tabla correspondiente contempla las siguientes penalizaciones:
- Multa económica: de 5 a 10 veces la UMA vigente.
- Licencia de conducir: un punto de penalización.
- Matrícula vehicular: un punto de penalización cuando la infracción se detecta mediante un sistema tecnológico.
Respetar estas medidas permite cumplir con el Reglamento de Tránsito y mejorar la seguridad de los pasajeros durante los traslados.














