

El Metrobús de la Ciudad de México incorporó el sistema tecnológico de sensores Magic Eye, una herramienta diseñada para detectar signos de cansancio en los conductores y emitir alertas acústicas preventivas con el objetivo de reducir el riesgo de siniestros viales.
De acuerdo con el Segundo Informe de Gobierno de la Ciudad de México, actualmente 777 unidades del Metrobús cuentan con estos sensores de fatiga, que además tienen la capacidad de identificar la presencia de peatones, ciclistas, motocicletas y otros vehículos en movimiento.

El sistema se encuentra en proceso de ampliación con la incorporación de 118 autobuses adicionales, con lo que las autoridades buscan alcanzar la cobertura total de la flota que opera en la capital.
Según el documento, el Gobierno de la Ciudad de México trabaja en un convenio modificatorio para garantizar que esta tecnología esté instalada en el 100% de las unidades y fortalecer así las condiciones de seguridad para los usuarios.
Los resultados de MagicEye en Metrobús
Desde la implementación del sistema, el Gobierno capitalino reporta una reducción de 81% en los eventos de riesgo, entre ellos los relacionados con microsueños y el uso de teléfonos móviles mientras se conduce.
Más de 90% de la flota, equivalente a 792 unidades, ya cuenta con MagicEye.
Durante el primer semestre de 2026 se procesaron 8,761 incidentes de seguridad, una cifra que representa más de 2.5 veces el total registrado durante el año anterior. Este incremento se atribuye a la incorporación de nuevos sistemas de automatización para detectar y gestionar este tipo de situaciones.
Entre los resultados también se destaca la implementación de procesos destinados a agilizar las tareas de supervisión, así como el despliegue de la tecnología sin interrupciones en el servicio de transporte público.
Fotomultas en CDMX
Como parte de las medidas de seguridad vial, el Metrobús también puso en marcha un sistema de fotomultas mediante la instalación de 200 cámaras en estaciones y puntos estratégicos de la Ciudad de México.
El objetivo es vigilar el respeto al carril confinado y proteger el paso de peatones, además de detectar aquellos vehículos que invadan las zonas destinadas exclusivamente a las unidades del transporte.
Las cámaras registran las infracciones y las evidencias son enviadas a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), encargada de emitir las sanciones correspondientes. Con esta medida, las autoridades buscan prevenir situaciones de riesgo y mejorar la seguridad vial en los distintos puntos de la capital.















