

China ha alcanzado un nuevo hito en la ingeniería moderna con su túnel submarino de alta velocidad más profundo. Según reportes de CGTN, las obras lograron descender hasta los 113 metros bajo el lecho marino.
Esta infraestructura forma parte de la línea estratégica Shenzhen-Jiangmen, una ruta de 116 kilómetros. El proyecto busca conectar ambas ciudades en menos de una hora, integrándose al corredor ferroviario costero.
China le hace frente a las fallas geológicas con su tecnología de punta
Para perforar este tramo, se utiliza la tuneladora “Shenjiang-1”, una máquina de tecnología de punta de gran diámetro desarrollada en China. Este equipo permite perforar el terreno mientras instala simultáneamente el revestimiento interior del túnel.

La obra es un desafío adaptativo, ya que debe atravesar 13 estratos distintos y seis zonas de falla. Avanzar depende de una precisión milimétrica para garantizar la estabilidad estructural bajo el agua.
Resistencia a presiones extremas bajo el lecho marino
Se prevé que el túnel alcance una cota máxima de 116 metros, donde la presión del agua es crítica. El sistema emplea un circuito de lodos para reducir la fricción y transportar el material extraído a la superficie.
A medida que progresa, se ensamblan anillos de hormigón de más de 13 metros de diámetro. Este método modular permite que la construcción y la excavación avancen de manera sincronizada y eficiente.
Esta pieza de 13.69 kilómetros es clave para la integración de la Gran Área de la Bahía de Guangdong-Hong Kong-Macao. China reafirma así su liderazgo global en infraestructura, desafiando los límites de lo posible bajo el mar.















