

En esta noticia
- Los bancos y cajeros automáticos en la primera línea de afectación durante los apagones masivos
- Eventos climáticos extremos multiplican el riesgo: 83% de los apagones están relacionados con el clima
- Soluciones de emergencia y microrredes: la apuesta tecnológica para mantener el acceso al efectivo durante crisis energéticas
Pocos saben que los cortes de luz representan una amenaza creciente para la infraestructura financiera, afectando directamente la capacidad de los ciudadanos para acceder a sus recursos económicos en momentos críticos.
Según datos del gobierno de Estados Unidos, entre 2000 y 2021 se registraron más de 1,500 apagones masivos relacionados con eventos climáticos, y un hogar o negocio promedio permanece sin electricidad durante 7 horas por año.
Esta situación pone en riesgo no solo el acceso a servicios básicos, sino también la operatividad de sistemas esenciales como los cajeros automáticos que dependen enteramente del suministro eléctrico para funcionar.

Los bancos y cajeros automáticos en la primera línea de afectación durante los apagones masivos
Cuando ocurre un corte de energía eléctrica, los servicios financieros se encuentran entre los primeros en colapsar. Los apagones extendidos pueden cerrar negocios minoristas, tiendas de comestibles, gasolineras, cajeros automáticos, bancos y otros servicios, generando una reacción en cadena que paraliza la actividad económica de comunidades enteras. Los cajeros automáticos, aunque están equipados con sistemas de respaldo, tienen una autonomía limitada que raramente supera las pocas horas de funcionamiento.
De hecho, los cajeros automáticos modernos utilizan sistemas UPS (Uninterruptible Power Supply o Sistema de Alimentación Ininterrumpida) con baterías de soporte para mantener su operación durante cortes de energía. Sin embargo, estas baterías tienen capacidades limitadas que dependen de múltiples factores como el consumo energético del equipo, la antigüedad y las condiciones ambientales. En la mayoría de los casos, un cajero automático típico puede funcionar entre 2 y 4 horas con batería de respaldo antes de quedar completamente inoperativo.
Esta situación se agrava cuando consideramos que muchas personas dependen exclusivamente de estos dispositivos para realizar transacciones diarias, pagar servicios de emergencia o cubrir necesidades básicas. Sin acceso a cajeros automáticos ni sucursales bancarias operativas, las comunidades quedan en una situación de vulnerabilidad financiera que puede extenderse por horas o incluso días.
Eventos climáticos extremos multiplican el riesgo: 83% de los apagones están relacionados con el clima
La evidencia científica es contundente respecto con el origen de la mayoría de las interrupciones eléctricas. Aproximadamente el 83% de los apagones importantes reportados entre 2000 y 2021 en Estados Unidos se atribuyen a eventos relacionados con el clima, una estadística alarmante que proyecta un futuro donde estos incidentes serán cada vez más frecuentes y severos.
Huracanes, incendios forestales, tormentas de hielo, inundaciones y olas de calor están aumentando tanto en frecuencia como en intensidad, colocando una presión sin precedentes sobre redes eléctricas que no fueron diseñadas para soportar tales demandas. Cada uno de estos eventos puede generar apagones que se extienden por días, superando ampliamente la capacidad de respaldo de cualquier sistema UPS instalado en cajeros automáticos.

Soluciones de emergencia y microrredes: la apuesta tecnológica para mantener el acceso al efectivo durante crisis energéticas
Ante este panorama desafiante, las autoridades federales y el sector privado comenzaron a implementar estrategias para fortalecer la resistencia de la infraestructura crítica. El Departamento de Energía anunció hasta 3.5 mil millones de dólares para 58 proyectos en 44 estados con el fin de fortalecer la resiliencia y confiabilidad de la red eléctrica en todo Estados Unidos.
Aunque estos proyectos se enfocan principalmente en la infraestructura eléctrica general, tienen implicaciones directas para servicios esenciales como los sistemas bancarios automatizados.
Una de las soluciones más prometedoras son las microrredes comunitarias, pequeñas redes eléctricas locales que pueden operar de manera independiente cuando la red principal falla. Más de 400 microrredes serán desplegadas a través del programa Grid Resilience and Innovation Partnerships, todas conduciendo a energía más confiable para vecindarios y comunidades. Estas microrredes podrían garantizar que servicios esenciales como cajeros automáticos, sucursales bancarias y comercios críticos mantengan su operación incluso durante apagones prolongados.
Para los cajeros automáticos específicamente, las instituciones bancarias están explorando varias soluciones complementarias. Algunas incluyen la instalación de sistemas UPS de mayor capacidad con módulos de batería extendidos que pueden proporcionar hasta 24 horas de autonomía, conexión a generadores de respaldo que se activan automáticamente durante apagones prolongados, y la integración de paneles solares con almacenamiento en batería para crear sistemas híbridos independientes de la red eléctrica.
Sin embargo, estas soluciones requieren inversiones significativas y tiempo de implementación. Mientras tanto, las autoridades recomiendan a los ciudadanos prepararse para posibles interrupciones. Esto incluye mantener una reserva de efectivo en casa para emergencias, conocer la ubicación de múltiples cajeros automáticos en su área, tener acceso a métodos de pago alternativos como tarjetas de crédito o débito que pueden funcionar en comercios con generadores, y familiarizarse con los servicios de banca móvil que pueden operar mientras haya conexión celular.















