Los conductores de la Ciudad de México deben cumplir con distintas obligaciones al circular por las calles y avenidas.
Una de ellas consiste en utilizar las luces direccionales para indicar un giro o cambio de carril, una medida que permite advertir a otros usuarios de la vía sobre las maniobras que se realizarán. Esta disposición no es opcional.
El Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México establece consecuencias para quienes omitan esta señalización, incluso cuando se trate de movimientos habituales durante los recorridos cotidianos.
¿Qué dice el Reglamento de Tránsito sobre las direccionales?
El artículo 8, fracción IX, del Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México establece que los conductores deben indicar la dirección de su giro o cambio de carril mediante luces direccionales.
Para los vehículos no motorizados, la disposición permite indicar estas maniobras mediante señas.
El incumplimiento de esta obligación puede derivar en una multa económica y una penalización en la licencia de conducir.
Por esta razón, los automovilistas deben incorporar el uso de las direccionales como parte de sus hábitos de conducción.
¿Cuántos puntos pueden quitarte por no usar las direccionales?
De acuerdo con el Reglamento, los conductores de vehículos motorizados que incumplan esta disposición pueden recibir una sanción de 5, 7 o 10 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA) vigente, además de tres puntos de penalización en la licencia de conducir.
La normativa también contempla una modalidad de sanción cuando las infracciones son captadas mediante sistemas tecnológicos: en esos casos, se establece un punto de penalización en la matrícula vehicular.
Entre las maniobras que deben señalizarse se encuentran:
- Los giros hacia la derecha o izquierda.
- Los cambios de carril.
- Los movimientos para incorporarse a otra vía cuando corresponda indicar la dirección.
El uso correcto de las direccionales permite comunicar anticipadamente las maniobras y contribuye a una circulación más segura.
Los automovilistas deben respetar esta obligación para evitar sanciones y reducir riesgos en las calles de la capital.