

El despido justificado en México cambió de forma significativa desde este año. Aunque la Ley Federal del Trabajo (LFT) no fue modificada de manera integral, su interpretación y aplicación se endurecieron, impulsadas por el avance tecnológico, el trabajo a distancia y el manejo de información digital.
El Artículo 47 de la LFT continúa siendo el fundamento legal que permite a los empleadores dar por terminada una relación laboral sin obligación de pagar indemnización. No obstante, los tribunales laborales ampliaron el alcance de sus fracciones para adaptarlas a un entorno donde el trabajo ya no se limita a un espacio físico ni a actividades tradicionales.

Conoce los motivos por los cuales te pueden despedir sin indemnización y evita problemas económicos en caso de encontrarte en una situación así.
¿Qué cambios tendrá la LFT en 2026?
Uno de los cambios más importantes es la incorporación de la conducta digital como un elemento clave de la relación de trabajo. A partir de este año, el uso indebido de herramientas tecnológicas dejó de considerarse una falta menor y ahora puede constituir una infracción grave.
Acciones como compartir contraseñas, instalar programas sin autorización o incumplir protocolos básicos de seguridad pueden poner en riesgo a la empresa. Si estas conductas provocan filtraciones de información, ciberataques o pérdidas económicas, el despido puede justificarse con base en la Fracción VII del Artículo 47, relativa a la seguridad del centro de trabajo.
Además, se tendrán en cuenta elementos probatorios ante los tribunales como:
- Correos electrónicos
- Registros de acceso
- Bitácoras digitales
- Metadatos
La información se considera uno de los activos más valiosos de las organizaciones.
¿Qué cambios tendrá el teletrabajo en México?
El trabajo remoto dejó de operar bajo criterios de flexibilidad informal. Con la aplicación estricta de la NOM-037, el home office quedó sujeto a obligaciones claras para ambas partes.
Negarse de manera reiterada a cumplir protocolos de seguridad, desconectarse sin causa justificada durante la jornada o rechazar herramientas de supervisión previamente acordadas puede interpretarse como desobediencia.
Ya existen precedentes de despidos justificados por simular actividad laboral, como el uso de programas que generan movimientos falsos del cursor o registros ficticios de conexión. Estas prácticas se consideran faltas de honradez, al quebrantar la confianza esencial de la relación laboral.















