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Recientemente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación falló a favor de los trabajadores en México: ordenó a las autoridades laborales analizar si la llamada “nómina complementaria” es, en los hechos, parte del salario.
Qué es la nómina complementaria y por qué es tan importante
La nómina complementaria es una percepción económica que muchos trabajadores reciben de manera periódica, habitual y vinculada directamente con sus funciones. En la práctica, opera como un complemento del salario base: entra regularmente a la cuenta, forma parte del ingreso con el que las familias cubre sus gastos cotidianos y, en muchos contratos colectivos, aparece como parte de las prestaciones pactadas.
Sin embargo, el nombre que se le da a una prestación laboral puede jugar en contra del trabajador. Cuando los empleadores la denominan “nómina complementaria” o “gratificación extraintegral”, pueden argumentar que no forma parte del salario formal y, por lo tanto, eliminarla sin que ello constituya técnicamente una reducción salarial. Ese es exactamente el conflicto que llego a la Suprema Corte.

El caso detrás de la decisión de la Suprema Corte
La resolución tiene nombre y apellido: una trabajadora administrativa de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas impugnó la eliminación unilateral de su nómina complementaria. Para ella, ese ingreso no era un extra: era parte real y constante de su sustento.
La universidad, en cambio, argumentó que se trataba de una prestación extrasalarial -es decir, que no integraba el salario base- y que el contrato colectivo de trabajo, en su clausula 62, fracción XXIV, así lo establecía.
Los tribunales que conocieron el caso le dieron la razón a la institución pública y negaron el amparo a la trabajadora.
Fue entonces cuando el asunto llegó al máximo tribunal del país. Y la Suprema Corte encontró que los jueces anteriores cometieron un error de fondo: se limitaron a leer el texto del contrato colectivo sin mirar la realidad. Eso, en materia laboral, viola el principio de primacía de la realidad, que establece que lo que ocurre en los hechos prevalece sobre lo que dice cualquier documento.

La Suprema Corte cambia las reglas del salario y podría hacer que miles de trabajadores ganen más
La Suprema Corte no resolvió directamente si la nómina complementaria forma o no parte del salario en este caso concreto. Lo que hizo fue revocar la sentencia del tribunal colegiado y devolver el expediente para que sea analizado correctamente, con tres enfoques obligatorios que marcan un precedente relevante:
- Principio de primacía de la realidad: las autoridades deben evaluar si en los hechos la prestación era habitual, permanente y vinculada con el trabajo, independientemente de cómo se llame en el contrato.
- Perspectiva de género: cuando quien pierde ese ingreso es una mujer trabajadora, el análisis debe considerar el contexto de desigualdad estructural que puede agravar el impacto de esa pérdida.
- Interés superior de la niñez: si la trabajadora tiene hijas, hijos o adolescentes bajo su cuidado, los juzgadores deben ponderar cómo la supresión del ingreso afecta el ejercicio efectivo de sus derechos.
Aunque el fallo se originó en un caso particular, el criterio que establece la Suprema Corte sienta las bases para que miles de trabajadores en situaciones similares puedan argumentar que sus nóminas complementarias —si cumplen con los criterios de habitualidad y permanencia— deben integrarse de inmediato en el salario y, por tanto, no pueden ser eliminadas sin que ello configure una reducción salarial














