

En un contexto de desconfianza de muchos usuarios por compartir sus datos personales a empresas o instituciones, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la credencialización de los Servicios Universales de Salud. El anuncio se da cuando inicia también el proceso para el registro de las líneas de celulares, para evitar el delito de extorsión, entre otros.
El proyecto ambicioso pretende unir los datos de las personas usuarias de una o varias instituciones de salud públicas: IMSS, ISSSTE, IMSS Bienestar, y los servicios de salud de Pemex y de las Fuerzas Armadas.
La credencial tendrá una versión física, mientras que la versión digital estará disponible a partir de abril de este año, señaló el subsecretario de Integración Sectorial y coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark.

Destaca que la credencial también sirve como identificación, pues incluye nombre completo, CURP, fecha de nacimiento, nacionalidad, sexo, lugar de nacimiento, si se es donador de órganos, y tipo de sangre. Potencialmente podría complementarse con otros documentos como la credencial de elector emitida por el INE o el pasaporte para la identificación.
Entre sus ventajas está que las personas que utilizan varios servicios de salud de diferentes instituciones públicas, quien los atienda podrá ver su expediente médico único.
Incluso, eventualmente se creará un órgano de conciliación que redistribuirá recursos de una institución a otra para cubrir los costos de que un asegurado en una institución acuda a otra, por ejemplo, para una emergencia. Como sucede entre los diferentes medios de transportes de la CDMX, señaló la presidenta Claudia Sheinbaum, con la tarjeta Movilidad Integrada de la capital.
Sin embargo, el objetivo del que habló Eduardo Clark de la credencial es el de garantizar el acceso a la salud. Es decir, “es una manera de ponerle cara al derecho a la salud”. Les permite saber a qué institución de salud tienen derecho asistir y cuál es la unidad de salud más cercana.
En el caso de la credencial digital, la app indicará y recordará cuándo hay que tomar qué medicamento. Además, sin necesidad de acudir a una farmacia pública, podrán saber si tienen disponible cierto medicamento.
Esta primera etapa de registro comienza el 1 de marzo y termina el último día del año. Se montarán 2,365 módulos del bienestar para recopilar los datos, señaló Ariadna Montiel, secretaria de Bienestar.
Durante la mañanera no se dedicó tiempo a hablar sobre la seguridad de la información, más allá de que las personas tendrán que firmar un consentimiento.
En los últimos meses se han encontrado en la dark web información del SAT, el IMSS Bienestar, incluso sobre poderes judiciales de Sonora y Querétaro con datos fiscales, médicos y personales. Además, el hackeo de 20 millones de pensionados del IMSS.

















