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Terminar de pagar tu crédito hipotecario del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) es un logro que muchas familias celebran con alivio. Sin embargo, ese momento tan esperado no convierte automáticamente tu vivienda en una propiedad completamente tuya.

Existe un documento que la mayoría desconoce y que, si no lo tramitás, te deja legalmente atado: la carta de cancelación de hipoteca.

Sin ella, no podés vender, heredar ni disponer legalmente de tu casa, por más años que lleves habitándola y por más pagos que hayas realizado. A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber.

Cancelar la deuda no alcanza: el gravamen hipotecario permanece activo en el registro hasta que se realice el trámite formal de liberación. Fuente: Shutterstock.

¿Por qué tu casa sigue siendo del Infonavit aunque ya terminaste de pagar?

Cuando se adquiere un inmueble mediante un crédito otorgado por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, el acreditado constituye una garantía real hipotecaria a favor del instituto público. Este acto jurídico implica la inscripción de un gravamen hipotecario en el Registro Público de la Propiedad correspondiente, mediante el cual el acreedor adquiere un derecho real de preferencia y persecución sobre el bien, en caso de incumplimiento de las obligaciones de pago.

Desde una perspectiva técnico-jurídica, la extinción de la obligación principal —es decir, la liquidación total del crédito— no produce automáticamente la cancelación registral de la hipoteca. Si bien la obligación queda satisfecha en el plano obligacional, el gravamen subsiste en el plano registral hasta que se lleve a cabo su cancelación expresa conforme a derecho.

Por lo tanto, es necesario promover un procedimiento de cancelación de hipoteca, que implica la emisión de la constancia de no adeudo por parte del acreedor, la formalización del instrumento correspondiente (generalmente mediante escritura pública ante notario) y su posterior inscripción en el Registro Público. Solo a partir de dicha inscripción se produce la extinción oponible erga omnes del gravamen, liberando plenamente el inmueble.

En ausencia de este trámite, la propiedad continúa jurídicamente afectada, lo que limita la facultad de disposición del titular —por ejemplo, para vender, donar, hipotecar nuevamente o adjudicar en sucesión—, debido a la persistencia del asiento registral de la hipoteca.

Los pasos que debés dar antes de solicitar la carta de cancelación de hipoteca

Antes de poder generar el documento, el Infonavit exige que verifiques que todo esté en regla desde tu cuenta. El primer paso es ingresar a Mi Cuenta Infonavit con tu número de seguro social y comprobar que tu crédito figura como “Liquidado” en la sección de Saldos y Movimientos. Si tenés algún saldo a favor, podés reclamarlo en el apartado de Pagos en Exceso usando tu e.firma.

Además, si sos trabajador asalariado, tenés que tramitar el aviso de suspensión para informarle a tu patrón que deje de descontarte el pago del crédito. Quienes sean independientes o ya no estén en relación laboral al momento de liquidar pueden saltarse ese paso y avanzar directamente al trámite principal.

La carta de cancelación es el paso clave para convertirte en propietario pleno y poder vender, heredar o disponer de tu vivienda sin restricciones. Fuente: Shutterstock.

Cómo conseguir la carta de cancelación de hipoteca y qué hacer con ella una vez que la tenés

Una vez cubiertos esos requisitos, la carta se genera directamente desde la plataforma de Infonavit, en la sección llamada “Carta instrucción de cancelación de hipoteca”.

Para completar el proceso vas a necesitar tener digitalizadas las escrituras de tu propiedad. Cuando ya tenés el documento en mano, el trámite no termina ahí: debés presentarlo ante una Notaría Pública o ante el Registro Público de la Propiedad de tu estado para formalizar la liberación del gravamen, que es el proceso que finalmente te deja como dueño pleno ante la ley. Solo entonces podés vender, heredar o hacer cualquier movimiento legal con tu vivienda sin restricciones.