El imperativo de la transformación
En 2026, la sostenibilidad en México ha dejado de ser una casilla de verificación en los informes anuales para convertirse en el núcleo de la estrategia de negocio. En un entorno marcado por la renegociación del T-MEC y el auge del nearshoring, la capacidad de una empresa para gestionar sus recursos hídricos, descarbonizar su cadena de suministro y emitir deuda etiquetada determina, en última instancia, su acceso a mercados de capital y su viabilidad operativa.
Este especial de El Cronista analiza los hitos de las industrias que están liderando el cambio de paradigma en el país.
Manufactura: De chimeneas a hubs tecnológicos
El caso de Philip Morris International (PMI) en Zapopan ejemplifica la reconversión industrial. Con una certificación de carbono neutralidad, la planta no solo cumple metas ambientales, sino que se perfila como un centro lógico para el futuro “sin humo”. Marco Hannappel, director para Latinoamérica y Canadá, apuesta por transformar esta infraestructura en un hub de exportación de productos de nueva generación, dejando atrás el modelo tradicional del cigarrillo.
Consumo y Economía Circular: El reto de los residuos
Gigantes como Nestlé y Grupo Modelo han llevado sus metas a la escala territorial. Mientras Nestlé combate la crisis de residuos en ecosistemas críticos como el Cañón del Sumidero mediante su estrategia zero waste, Grupo Modelo ha dado un salto histórico: hoy opera con un 83% de electricidad renovable. Su meta es el Net Zero para 2040, un “sueño” que ya se traduce en la reducción del 25% de sus emisiones totales y una protección rigurosa de los acuíferos nacionales.
Por su parte, Grupo Bimbo escala la ambición a nivel global. Con más de 8,000 vehículos sustentables en circulación y un 98% de su portafolio bajo estándares de “nutrición positiva”, la panificadora más grande del mundo demuestra que la sostenibilidad es un ejercicio de rigor operativo y trazabilidad en 39 países.
El sector financiero: Diseño local y riesgo ASG
El sector bancario ha decidido dejar de importar recetas. Banorte destaca por una estrategia de créditos verdes diseñada íntegramente en México, adaptada a las necesidades reales de sus clientes locales sin seguir dictados de matrices extranjeras.
En el ámbito de las pensiones, Afore XXI Banorte ha integrado la evaluación ASG en su portafolio de MXN$ 1.6 billones. David Razú Aznar advierte una realidad cruda: las “inversiones sucias” no son solo un dilema ético, sino un riesgo financiero que puede socavar el ahorro para el retiro debido a conflictos comunitarios o fallas regulatorias. En el sector público, FIRA refuerza este blindaje mediante la colocación de bonos verdes por MXN$ 2,940 millones, destinados a fortalecer la resiliencia del campo mexicano ante la crisis climática.
Operaciones y el “Nexo Agua-Carbono”
La gestión del agua se ha consolidado como el KPI estratégico por excelencia. Para Rotoplas, el agua define la continuidad de la inversión y el empleo en la era del nearshoring. Bajo el concepto del “Water-Carbon Nexus”, la empresa ha logrado tratar y reutilizar 48,500 millones de litros, vinculando su desempeño ambiental a sus costos financieros a través de Bonos Vinculados a la Sostenibilidad (SLB).
Finalmente, empresas como FEMSA y la promotora OCESA cierran el círculo de impacto. FEMSA avanza con un 70% de progreso en su plan 2030, priorizando el balance hídrico y el apoyo psicosocial a sus colaboradores, mientras que OCESA profesionaliza la industria del entretenimiento midiendo la huella ambiental de gigantes como el Vive Latino.
México no solo está adoptando la sostenibilidad; la está reinventando para que haga sentido de negocio. En las siguientes páginas, desglosamos las cifras y las voces detrás de esta transformación.