Estacionar el carro y dejar las llantas completamente giradas hacia uno de los lados es una práctica habitual entre los conductores, especialmente cuando se deja el vehículo en una pendiente. Sin embargo, una costumbre que parece no representar ningún riesgo puede generar un desgaste innecesario en algunas piezas.
Juan José Vicente Pizarro, mecánico de Talleres Benezer, en Sevilla, explicó el motivo en uno de sus videos publicados en redes sociales. Según el especialista, mantener la dirección doblada durante horas, días o incluso meses puede aumentar la tensión sobre diferentes componentes del vehículo.
Lo dicen los especialistas: por qué no debes dejar el carro con las llantas giradas
De acuerdo con Vicente Pizarro, girar las ruedas modifica la inclinación del carro y cambia la forma en que se distribuye el peso sobre algunos componentes. “Si giramos la rueda hacia uno de los lados, lo que estamos haciendo es cambiar la inclinación del coche y la tensión de sus componentes”, explicó el mecánico.
El problema puede involucrar piezas del sistema de dirección y suspensión, entre ellas las rótulas y los amortiguadores. La situación adquiere mayor importancia cuando el vehículo permanece estacionado durante un periodo prolongado.
Vicente aclaró que esto no significa que una pieza vaya a romperse inmediatamente cada vez que el conductor estaciona con las llantas giradas. El riesgo aparece principalmente cuando el carro permanece durante mucho tiempo en esa posición.
El riesgo aumenta cuando el carro está en una pendiente
La situación puede ser todavía más exigente para el vehículo cuando está estacionado sobre una superficie inclinada. En ese escenario, la posición de las ruedas puede aumentar la inclinación y provocar que una mayor cantidad de peso recaiga sobre determinados puntos de la suspensión y las rótulas.
“Esa rueda que se inclina está haciendo más apoyo en una parte muy pequeña, que no está preparada para soportar tanto peso”, advirtió el especialista. Según su explicación, determinados vehículos pueden ser especialmente sensibles debido al diseño de sus sistemas de dirección.
El mecánico menciona específicamente algunos modelos de gama alta, como Mercedes-Benz y BMW, cuyos sistemas están diseñados para favorecer la maniobrabilidad. En determinadas circunstancias, esa configuración puede hacer que una zona concreta del neumático soporte una carga mayor cuando el vehículo permanece estacionado con la dirección girada.
Qué hacer al estacionar el carro durante mucho tiempo
Los efectos de esta práctica pueden aparecer de manera gradual y no necesariamente son evidentes al principio. Un ruido, una vibración o un desgaste irregular de las llantas pueden ser algunas de las señales que indiquen que existe un problema que conviene revisar.
Por eso, la recomendación del especialista es sencilla: cuando el carro vaya a permanecer estacionado durante un periodo largo, lo ideal es dejarlo sobre una superficie lo más plana posible y con el volante recto. De esta manera se evita someter a los componentes a una tensión mecánica innecesaria.
Vicente fue contundente al referirse a los estacionamientos prolongados: “No hay que hacerlo porque puedes hacer que tu carro termine en el taller”. En particular, aconsejó no dejar el vehículo con la dirección doblada durante dos, tres o hasta cinco meses, ya que mantenerlo en esa posición puede favorecer desgastes y tensiones innecesarias.